Carlos Alcaraz ha arrancado con paso firme su andadura en el torneo ATP 500 de Viena tras solventar con autoridad un choque exigente de primera ronda ante su víctima predilecta del circuito. El tenista español impuso su ley sobre la pista dura cubierta del Wiener Stadthalle al derrotar al ruso Karen Khachanov con un marcador de 6-4 y 7-6 (5) en dos horas y cuatro minutos de juego. Con este resultado, el de El Palmar eleva a 7-0 su balance particular de enfrentamientos directos ante el moscovita, confirmando una hegemonía absoluta que se extiende desde su primer cruce profesional en Roland Garros 2022.
La victoria sobre la superficie austriaca permite al murciano extender una plusmarca sensacional de 22 triunfos consecutivos en torneos de categoría ATP 500. Alcaraz no conoce la derrota en esta tipología de certámenes desde que cayera en la final del torneo de Barcelona el año pasado frente al danés Holger Rune, habiendo encadenado desde entonces los entorchados de Queen’s, Tokio (en dos ocasiones) y Doha. Su solvencia en estos torneos ratifica una regularidad competitiva reservada únicamente a los grandes elegidos del tenis mundial contemporáneo.
El choque arrancó con alternativas para ambos contrincantes sobre la pista central. Pese a ceder su servicio en el quinto juego de la primera manga, el pupilo de Samuel López reaccionó con la velocidad que le caracteriza para devolver la rotura de forma inmediata y abrochar el set inicial mediante un parcial de 4-1. El repertorio del español combinó la potencia de su derecha con solidez desde el fondo, minando la resistencia táctica de un Khachanov incapaz de descifrar los cambios de ritmo planteados por el segundo cabeza de serie.
Tras la finalización del partido, el tenista de El Palmar no dudó en alabar la atmósfera vivida en la capital austriaca durante las entrevistas oficiales de la ATP. “Ha sido increíble, la verdad. En primera ronda el estadio estaba lleno. El ambiente ha sido increíble y lo he disfrutado mucho, aunque he tenido que correr, luchar y sudar bastante”, declaró Alcaraz con una sonrisa, recordando con cariño su anterior participación en la edición de 2021 cuando alcanzó las semifinales con apenas 18 años de edad.
El desenlace de la contienda trajo consigo momentos de máxima tensión competitiva cuando Alcaraz dispuso de hasta tres pelotas de partido al resto con 5-4 a su favor en la segunda manga. La resistencia del moscovita forzó un desenlace dramático en el tie-break donde el de El Palmar sacó a relucir su templanza para cerrar la victoria en el momento más decisivo.
Fortaleza mental para evitar el tercer set y cita en octavos de final
La gestión de las emociones resultó clave para que Alcaraz no se viera abocado a disputar un parcial definitivo en su debut en el cuadro principal. La pérdida de los primeros puntos de partido estuvo precedida por un exceso de precipitación al resto, según reconoció el propio jugador tras la conclusión del duelo. Sin embargo, su capacidad para encajar los contratiempos sin perder el foco táctico le permitió rearmarse de inmediato para devolver el quiebre y forzar la muerte súbita.
“Estaba jugando muy bien. Simplemente, en aquel juego con las bolas de partido arriesgué más de la cuenta. Pero seguía satisfecho con el nivel y era cuestión de seguir ahí, continuar luchando y mantener la fortaleza mental”, analizó el murciano al término del choque, destacando la importancia de haber disputado un gran desempate ante un rival que peleó cada bola hasta el último suspiro.
Con la victoria ya asegurada en el casillero, Khachanov se une al selecto grupo de tenistas que han cedido en al menos siete ocasiones frente al prodigio español, una nómina distinguida en la que también figuran referentes como Jannik Sinner, Lorenzo Musetti, Tommy Paul y Alexander Zverev. La polivalencia táctica de Alcaraz vuelve a marcar la diferencia en los escenarios más exigentes del calendario internacional.
El tenista murciano dispondrá de una jornada de descanso antes de afrontar su compromiso de octavos de final programado para el jueves. Alcaraz conocerá a su próximo oponente tras la disputa del enfrentamiento de primera ronda entre el invitado local Jurij Rodionov y el georgiano Nikoloz Basilashvili, ante quien el español ya posee un bagaje favorable de dos triunfos en sus cruces previos.
La andadura de Alcaraz por las pistas de Viena continúa generando una enorme expectación entre los aficionados, que ven en el jugador de El Palmar al gran aspirante a levantar el trofeo en la recta final de la temporada ATP. @mundiario
