Siete vuelos reciben amenazas de bomba en Europa y desatan la alerta en varios aeropuertos

La aviación europea ha vivido este martes una jornada de máxima alerta después de que siete vuelos comerciales recibieran amenazas de bomba durante sus trayectos. Los avisos han obligado a movilizar a las fuerzas de seguridad en varios países, activar protocolos de emergencia e inspeccionar aeronaves, equipajes y pasajeros.

Los incidentes han afectado a vuelos con destino a cuatro ciudades: Varsovia, Sofía, Roma y Murcia. Pese a la alarma generada, todos los aviones han podido aterrizar sin incidentes y, según la información disponible, no se han encontrado artefactos explosivos en ninguno de ellos.

La sucesión de avisos ha provocado alteraciones en la actividad aeroportuaria, especialmente en Polonia, donde uno de los aviones tuvo que cambiar de aeropuerto y otro obligó a cerrar temporalmente una pista.

Varsovia desvía un avión y cierra temporalmente un aeropuerto

Dos de los vuelos afectados tenían como destino Varsovia y procedían de Londres y Copenhague. El primero, operado por la compañía polaca LOT, tuvo que ser desviado al aeropuerto de Modlin, situado a unos 36 kilómetros de la capital, después de recibirse una amenaza a bordo.

El Boeing 737 MAX transportaba a 181 personas. Tras aterrizar, el aparato fue apartado para que los equipos especializados pudieran inspeccionarlo. La alerta obligó a suspender temporalmente las operaciones en Modlin, aunque el aeropuerto recuperó la actividad en menos de dos horas.

El segundo avión, de Scandinavian Airlines (SAS), procedía de Copenhague y pudo aterrizar en el aeropuerto de Varsovia-Chopin. Los servicios de seguridad también revisaron la aeronave y no encontraron explosivos. La intervención obligó a mantener cerrada una de las pistas durante parte del operativo.

Dos vuelos de Ryanair, bajo vigilancia en Roma

La capital italiana también se vio afectada por las amenazas. Dos aviones de Ryanair, uno procedente de Lisboa y otro de Dublín, recibieron avisos que obligaron a activar los protocolos de seguridad en el aeropuerto de Roma-Fiumicino.

El vuelo procedente de Dublín fue escoltado por las Fuerzas Aéreas italianas hasta su llegada. Una vez en tierra, las autoridades inspeccionaron los aviones, los equipajes y a los pasajeros. Tampoco en estos casos se localizaron explosivos.

Murcia activa un dispositivo antiterrorista por un vuelo de Manchester

España fue otro de los países afectados. Un avión de Ryanair que cubría la ruta entre Mánchester y el aeropuerto internacional de la Región de Murcia recibió una amenaza de bomba que llevó a las autoridades a activar un amplio dispositivo de emergencia.

A bordo viajaban 114 pasajeros y siete tripulantes. Tras el aterrizaje, los ocupantes fueron conducidos a una zona aislada para someterse a los controles correspondientes, mientras agentes de la Policía Nacional y especialistas en desactivación de explosivos inspeccionaban el aparato.

La Guardia Civil descartó finalmente la presencia de artefactos y las autoridades dieron por neutralizada la alerta. El aeropuerto pudo recuperar su funcionamiento habitual.

Sofía también recibe dos amenazas y Bulgaria refuerza la seguridad

Los otros dos vuelos afectados tenían como destino Sofía, en Bulgaria. Uno procedía de Bérgamo y estaba operado por Wizz Air, con 176 pasajeros a bordo. El segundo, de Ryanair, había despegado de Dublín y transportaba a 185 personas.

Ambos aviones aterrizaron sin incidentes y fueron sometidos a inspecciones que no detectaron explosivos. Las autoridades búlgaras también informaron de avisos de bomba dirigidos a distintas instituciones, entre ellas centros educativos, tribunales y oficinas municipales.

El Gobierno ha reforzado las medidas de seguridad, aunque el Ministerio del Interior ha señalado que, por el momento, no existen indicios que permitan vincular los episodios con un intento de atentado terrorista.

La cadena de amenazas se produce, además, después de otro incidente registrado el lunes: un avión de Wizz Air que volaba desde Londres hacia Sofía tuvo que ser desviado a Budapest tras recibir un aviso similar. Un caza húngaro escoltó al aparato y, una vez inspeccionado sin hallar explosivos, pudo continuar su viaje.

Por ahora, las autoridades no han confirmado una conexión entre todos los avisos ni han identificado a sus responsables. La ausencia de explosivos en las aeronaves ha permitido descartar amenazas materiales en los vuelos afectados, pero la sucesión de incidentes ha obligado a mantener activados los protocolos de seguridad en distintos puntos de Europa. @mundiario