Anthropic no alcanzará los 2 billones: el batacazo tech enfría su salida a bolsa

La salida a bolsa de Anthropic pierde el precio soñado. Los inversores que debían entrar en la colocación hablan ya de un billón de dólares, no de los 1,5 billones con los que la compañía de Claude pensaba debutar en el Nasdaq antes de Acción de Gracias.

Claves de la operación

  • La valoración se abre en dos escenarios. Varios de los fondos que iban a suscribir la OPV sitúan el precio más cerca del billón que de los 1,5 billones que se manejaban hace apenas dos semanas.
  • El mismo capital compra menos compañía. Recaudar 100.000 millones sobre 1,5 billones supone ceder el 6,7% del capital; hacerlo sobre un billón, el 10%. La rebaja se paga en dilución.
  • La deuda se encarece antes del toque de campana. Blackstone espera una calificación BB, por debajo del grado de inversión, y la línea de crédito está garantizada hasta que dos agencias la levanten.

El jueves que rompió la prima de la IA

El detonante no es una cuenta de resultados, es el humor del parqué. El Nasdaq cerró la sesión del jueves con una caída del 5,5% y dejó un rastro de pérdidas estimadas en 2,5 billones de dólares en una sola jornada. El índice quedó más de un 10% por debajo del récord que había marcado el 6 de octubre y firmó su peor sesión desde abril de 2025. Detrás del desplome hay dos cosas: el resultado de las elecciones estadounidenses y una duda que ya nadie disimula, cuándo empieza a dar beneficios todo el gasto en inteligencia artificial.

Los números del sector explican la magnitud. Nvidia se dejó un 9,3% y el índice de fabricantes de chips, un 12,3%. Ni Alphabet ni Meta consiguieron tranquilizar a nadie con sus últimas cuentas. Sameer Samana, estratega sénior de mercados globales de Wells Fargo Investment Institute, resumía el ambiente ante Reuters hablando de ‘bastante incertidumbre, discontinuidad y un cambio abrupto en las políticas’. El mercado ha dejado de comprar promesas de IA y empieza a pedir facturas.

Para Anthropic el problema es de ventana, no de solvencia. La compañía ya había presentado sus cuentas, obtenido los permisos y elegido a los bancos que iban a colocar las acciones. Todo estaba listo para una operación histórica. El calendario, que parecía un aliado, se ha convertido en el primer riesgo del folleto.

Menos valoración, más capital cedido: la aritmética que incomoda a Amodei

El objetivo declarado era recaudar hasta 100.000 millones de dólares con una valoración cercana, o incluso superior, a 1,5 billones. En las estimaciones más eufóricas se llegó a hablar de 2 billones. Tres de los grandes inversores que planean entrar en la OPV ya han pedido bajar el precio, según las fuentes que maneja el Wall Street Journal, y algunas voces lo sitúan más cerca del billón.

Una valoración no es una opinión sobre la tecnología: es el tipo de cambio al que una empresa cambia futuro por dinero contante.

La cuenta importa más de lo que parece porque parte del capital de los socios llega en acciones. Con 100.000 millones sobre 1,5 billones, la compañía cede el 6,7%. Sobre un billón, cede el 10%. La misma suma de dinero compra un tercio menos de compañía. Las alternativas son dos: conformarse con recaudar menos, quizá 80.000 millones, o retrasar el debut hasta que el ánimo del parqué acompañe.

El precedente inmediato está en el competidor. OpenAI ha reunido 11.000 millones de dólares de los 30.000 que buscaba, con una valoración de 1,25 billones. La IA sigue levantando dinero, pero ya no a cualquier precio.

La factura de la computación no espera al parqué

La salud financiera de Anthropic aguanta el golpe a corto plazo. La compañía factura 17.000 millones de dólares por trimestre. El problema está en el margen: la potencia de cómputo se llevó el 58% de esos ingresos en el tercer trimestre, frente al 48% del anterior, porque hubo que comprar capacidad extra para atender una demanda mayor de la prevista. Y el crecimiento se ha frenado, del 144% al 47% entre trimestres. Cada punto de crecimiento cuesta ahora más cómputo que el anterior.

Los compromisos de gasto suman 895.400 millones de dólares, casi todos en computación e infraestructura, y 69.800 millones vencen en los próximos doce meses. Solo en octubre la empresa añadió 100.000 millones más, prácticamente lo que esperaba sacar de la OPV. La liquidez declarada a 30 de septiembre era de 146.600 millones. No hay riesgo de asfixia, pero sí de financiarse más caro.

Ahí entra la deuda. Blackstone, que financia los chips de Anthropic, ya ha avisado a los inversores de que espera una calificación BB tras el debut, un escalón por debajo del grado de inversión. La línea de crédito tiene garantías que solo se liberan si dos de las tres grandes agencias —Moody’s, S&P y Fitch— le asignan grado de inversión. Un estreno flojo aleja la nota que necesita para abaratar su deuda.

España ya ha visto esta película. Terra Networks debutó en noviembre de 1999 con una valoración que multiplicaba sus ingresos reales y se convirtió en el símbolo de la burbuja que estalló meses después. La diferencia es que entonces nadie tenía un folleto con 895.400 millones de compromisos de gasto detrás. En el IBEX 35 no existe un comparable puro de inteligencia artificial, así que la lectura directa es limitada: la exposición del ahorrador español llega por fondos globales y por el peso que los gestores conceden a la tecnología estadounidense. El 26 de noviembre, Acción de Gracias, es la fecha que Amodei tenía marcada. Si para entonces no hay precio que convenza a los tres fondos, la OPV se desplazará a 2027 y el mercado habrá dictado el primer ajuste serio del ciclo.

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