Nueva York está acostumbrada a un sistema electoral que está entre la chufla y la chirigota y en las primarias para la alcaldía de la llamada ‘capital del mundo’ parece dispuesta a superarse a sí misma. Las elecciones se celebraron hace semana y media y, como se esperaba, se tardarían días o semanas en conocerse los resultados. La razón esgrimida: el nuevo sistema de votación, en el que los ciudadanos pueden poner hasta cinco candidatos en orden de preferencia, que buscaba ahorrarse una segunda vuelta pero que añade una capa más de complejidad al proceso. Estaba previsto que el martes se conocieran los primeros resultados, pero acabó en debacle, con papeletas no válidas, resultados erróneos, más retrasos y críticas virulentas… Ver Más

