PASTOR: ANDRÉS MARTÍNEZ (CHINO)
LOS OTROS APÓSTOLES
El Nuevo Testamento menciona a otros apóstoles que no formaban parte del grupo de los doce. Recuerde que la palabra apóstol significa simplemente enviado, emisario.
Veamos unos ejemplos de apóstoles o enviados que no formaban parte del grupo de los doce apóstoles:
1Corintios 4:17 Por esto mismo os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os recordará mi proceder en Cristo, de la manera que enseño en todas partes y en todas las iglesias.
Como puede ver, Timoteo era un apóstol o enviado por Pablo, pero Timoteo no formaba parte del grupo de los doce apóstoles de Jesucristo.
Col.4:7-8 Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor, el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones,
Tíquico era otro apóstol porque Pablo le envió a la iglesia de Colosas, sin embargo, Tíquico no era un apóstol escogido y enviado por Cristo.
Por consiguiente, ponga mucha atención: hay dos tipos de apóstoles o enviados: los apóstoles de Cristo, enviados por él, y los apóstoles o enviados por otras personas. Esto significa que por supuesto que hoy en día siguen existiendo apóstoles, pero NO APÓSTOLES DE CRISTO, sino cristianos que son enviados por otras personas.
Por lo tanto, todos los que hoy en día se autodenominan apóstoles de Cristo son únicamente farsantes e impostores, que se disfrazan como apóstoles de Cristo para llevar a la perdición a todos aquellos que les crean, tal como dijo Pablo en este pasaje:
2Co.11:12-15 Mas lo que hago, lo haré aún, para quitar la ocasión a aquellos que la desean, a fin de que en aquello en que se glorían, sean hallados semejantes a nosotros.
Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.
En la época de Pablo ya existían también estos falsos apóstoles, los cuales se hacían pasar por apóstoles de Jesucristo, decían que Jesús los había escogido y enviado, pero era mentira. Estos farsantes y estafadores se autodenominaban apóstoles PARA SENTIRSE IMPORTANTES E IMPRESIONAR A OTROS, ¡¡exactamente igual que ocurre hoy en día con los falsos apóstoles del sistema iglesiero apostata, el SIA!!, los cuales se hacen pasar por apóstoles de Cristo para ensalzarse a sí mismos, pretendiendo tener una autoridad apostólica que no tienen, y de esta manera poder impresionar a otros engañando, robando, estafando y dominando a las descerebradas ovejas que les creen y les dan dinero.
En la parte cuatro de este estudio hablaré de estos falsos apóstoles enviados por Satanás que se disfrazan de apóstoles de Cristo para engañar con sus doctrinas de demonios a muchos, y poder estafarles y robarles todo el dinero que puedan por medio del falso diezmo monetario o por medio de ofrendas de dinero.
Los falsos apóstoles son enviados o apóstoles de Satanás, pero se disfrazan como apóstoles de Cristo, igual que hace Satanás, el cual se disfraza como un mensajero de la luz, pero al final esos falsos apóstoles recibirán el castigo que se merecen por sus acciones malas y perversas. El lago de fuego es lo que les espera a estos falsos apóstoles y obreros fraudulentos.
Veamos ahora un texto impresionante del apóstol Pablo, donde él hizo una clara diferencia entre los once apóstoles de Cristo y los otros apóstoles.
En el texto que veremos ahora se habla de los once apóstoles a los cuales se apareció Jesús después de resucitar, y seguidamente se mencionan a los otros apóstoles que no formaban parte de este grupo de los once:
1Co.15:5-7 y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;
Observe que primero Pablo mencionó al grupo de los once enviados o apóstoles, eran once en ese momento porque Judas se había suicidado.
Pablo dijo luego que Jesús se apareció a todos los enviados, indicando así que había más apóstoles o enviados, los cuales no formaban parte de ese grupo selecto de los once apóstoles.
En casi todas las versiones bíblicas el versículo 5 dice que Jesús se apareció a los doce, pero resulta que las versiones más antiguas de ese pasaje dicen once, no doce. Veamos lo que dice el famoso Comentario bíblico de Jamieson-Fausset-Brown:
Algunos de los manuscritos y versiones más antiguos dicen: “los once;” pero los mejores en su mayoría leen “los doce.”
Observe que dice que los manuscritos más antiguos dicen «los once», y al ser los más antiguos, entonces son los más válidos y fieles al original.
Pero no solo eso, resulta que las narraciones evangélicas dicen que Jesús se apareció a los once, no a los doce, leámoslo:
Lc.24:33-36 Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón. Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan.
Mr.16:14 Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.
Por lo tanto, el pasaje de 1Corintios 15:5 fue mal traducido, ya que Pablo dijo que Jesús se apareció a los once, no a los doce.
Como ya he dicho, Pablo era ese apóstol número doce, el cual fue llamado y escogido directamente por Cristo para ser su apóstol o enviado especial a los gentiles, a los reyes, y a los hijos de Israel. Matías no fue escogido antes de la ascensión de Jesucristo, sino que fue elegido después. Pablo sí que fue elegido por Cristo como apóstol, ya que Pablo cumplió los tres requisitos fundamentales para ser un verdadero apóstol de Cristo, que eran los siguientes:
1- Haber sido llamado y elegido directamente por Jesucristo.
2- Haber visto a Jesucristo resucitado.
3- Tener las marcas de un verdadero apóstol de Cristo, que eran las señales y milagros.
Matías solo cumplía el segundo requisito, ya que él vio a Cristo resucitado, pero Matías jamás cumplió el primer requisito, el de ser llamado apóstol por Cristo, por lo tanto, él nunca fue el apóstol número doce de Cristo, este lo fue solamente Pablo.




