RECUERDA CONTAR TUS BENDICIONES

Pastor Andrés Martínez

¿Cuántas bendiciones tienes? Probablemente cuentas más los problemas, hay que cambiar eso.

Salmo 9:1 Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas.

A quien no le gusta juntarse con gente a la que le va bien en México hasta se hace la broma “igual y algo se me pega” le achacamos a la suerte que tiene, al carisma que se carga, a la habilidad con que se maneja, en fin. Le ponemos tantas formas que bien vale la pena considerar a ti ¿te siguen? ¿Tienes personas que ven en ti a una persona bendecida? O ¿tú eres de los que sigue?

Dios sabe que el común de las personas cuando ve que alguien ha progresado en algún área de su vida. La pregunta es ¿cómo le hizo? Si se acercan a ti, que les dirías que eres muy bueno o que es la bendición de Dios.

En ocasiones podemos sentirnos tentados a mediar una parte porque soy bueno y otra porque Dios me bendice, la bendición atrae a otros hacia ti y la forma en la que tu manejes esta situación se vuelve crucial uno es que las lleves a ver tu triunfo, que te regodees en las metas logradas, pero quizás la correcta es como dice el profeta “llévalos a Jerusalén” que en un sentido figurado hoy en día es “llévalos a la iglesia a conocer a Dios” si ellos quieren saber por qué eres bendecido llévalos a la fuente de bendición, no les de un vaso de agua acércalo a la fuente que salta para vida Diles que la bendición que tú tienes no es por ti que sepan ellos, que reconozcan, que te oigan decir es porque Dios está conmigo y créeme, ellos solitos pedirán que los dejes acompañarte, ya no tendrás que estar insistiendo ven, ven por favor.

No cuando vean las bendiciones y la forma en que tú le das el crédito absoluto a Dios, ellos desearán también conocerle.

Tienes bendiciones olvidadas has un ejercicio mental y busca en tu pasado examina tu vida y reconoce cada bendición que Dios te ha dado sé que son muchas y muy variadas, probablemente hoy las recuerdas y mañana las olvides. El Rey David lo sabía por eso forzaba a su alma y a su mente cuando decía. “No olvides, no olvides ninguno de sus beneficios” el miso rey David, se alimentaba diciendo. “Contaré todas tus maravillas”

De ahí que en las iglesias se aparta un tiempo para los testimonios que no son otra cosa que el tiempo oportuno para que en medio de la congregación compartas con otros de los milagros, proezas, y maravillas que nuestro Dios hace a sus hijos.

Si tú eres de los bendecidos, no te calles! Cuéntale a otro lo que Dios ha hecho, ese es el mejor y más claro mensaje que una persona puede recibir sobre el poder y la gracia y amor de nuestro Señor.

Hagamos como ese hombre al que Dios le sacó los demonios que traía adentro y este en gratitud quería seguirlo e irse con él; pero Jesús le da una orden: “Ve a tu casa, hoy diríamos, háblale por teléfono, mándale un mensaje, publícalo en Facebook, escribe un whatsApp y cuenta, cuán grandes cosas Dios ha hecho por ti” y este hombre fue y así lo hizo y no solo lo hizo con los de su casa, sino que aún fue más allá, se fue contándolo por toda la ciudad cuan grandes cosas había hecho Jesús por él.

Que por la forma en que compartes lo que Dios ha hecho contigo, haga que una persona más diga: “Grandes y maravillosas son tus obras, Dios todopoderoso.

El impacto de contar tus bendiciones; de acuerdo al profeta en Zacarías 8, versículos 22-23 es esta para los que les gustan las matemáticas, el impacto es 10 a 1 que las bendiciones que Dios ha hecho por ti, acerquen a la iglesia por lo menos a 10 personas. Piénsalo y acepta el desafío.

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