VAMOS A LEVANTARNOS

Por: Héctor E. Contreras.

hector.contreras26@gmail.com

Efesios 5:13-14.

Aún llevo grabado en mi mente el día en que iba cruzando la Av. Las Américas, desde el Ensanche Alma Rosa hacia el lado del Ensanche Las Américas, por los frentes de la Escuela “Patria Mella”. Llevaba en mi hombro izquierdo un saco mochila, con mis efectos personales. Ese día me dirigía hacia la Romana, donde pasaría tres días en campaña y desde allí saldría hacia Sabana de la Mar. Al llegar al muro que divide la Avenida de las Américas, resbalé y caí al suelo; me levanto, miro mis manos y brazos y noto que no recibí ningún rasguño. Mirando hacia todo lado, me sacudo el polvo y vuelvo a continuar. ¿Pensé acaso quedarme en el centro de la avenida caído en el suelo? No, me levanté y continué mi camino. Era necesario, en ese entonces y ahora también, que todos podemos resbalar y caer, pero es necesario que nos levantemos.

“Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él prueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, Porque Jehová sostiene su mano”, Salmo 37:23-24. En el instante en que resbalé en aquel entonces, entiendo que cada paso que yo daba, era ordenado por mi Dios y Señor. Por tal razón, en el Espíritu de Dios, Dios sostuvo mi mano y pude levantarme con determinación y continuar mi camino. Salomón escribió: “Siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse”, Proverbios 24:16. No importa cuantas veces te caigas al resbalar o tropezar, lo más importante es entender que debes levantarte y continuar, porque Dios está a tu lado y te sostiene.

“Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz. La ira de Jehová soportaré, porque pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi justicia; él me sacará a luz; veré su justicia”, Miqueas 7:8-9. Lo citado aquí, en estos dos versículos, debe ser la actitud apropiada de alguien que se arrepiente y experimenta un gozo interior, porque sólo esa persona puede conocer y apreciar lo que es, él o ella. Quien habla es Sion, el pueblo de Dios y expresa su confianza en Dios y su comprensión de que el sufrimiento se debe a su pecado.

Es comprender que sólo Dios puede juzgar a su pueblo y éste confía que también el mismo Dios lo restaurará. Aunque caí, me levantaré y aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz. Marco Barrientos, cantautor, compositor y adorador del Señor, en una de sus canciones dice: “Levántate y resplandece hoy, con mi luz, mi poder te sostendrá”. Levántate, en el nombre de Jesús y él te sostendrá y ayudará en tu caminar. No temas al fracaso, al qué dirán, sólo debes fijar tus ojos en Jesucristo el Señor.

“Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jeucristo. Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás”, II-Pedro 1:8-9. ¿Cuáles son las cosas a las que se refiere el apóstol en el verso 8? Las encontramos en el verso anterior, el 7 y son: “conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor”. El amor fraternal fluye de la naturaleza divina, verso 4. Aquí está implícita la posibilidad de caer en pecado. El creyente da evidencias de su salvación creciendo en virtudes morales identificadas en los versos del 5 al 8 de II-Pedro 1. Una persona que no crece en estas virtudes puede recaer en sus antiguos pecados. Pedro no sugiere que la salvación sea por las obras, pero exhorta a los creyentes a vivir de tal manera que su elección se revele como algo absolutamente seguro. Más adelante, el mismo apóstol nos dice: “Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza”, II-Pedro 3:17. La invitación para ti es, que trates de vivir una vida sin manchas delante de Dios, tratando por todos los medios no desviarte de la ruta hacia la semejanza con Cristo Jesús.

“Más todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo”, Efesios 5:13-14. Lo más importante, amados del Señor, es evitar las obras infructuosas de la tinieblas, esto es: “Todo placer o actividad que derive en pecado”. Debemos ir un poco más allá. Pablo nos instruye a reprenderlos y denunciarlos, ya que a menudo nuestro silencio puede interpretarse como aprobación de lo malo; es decir, del pecado.

Dios busca personas que defiendan lo que es bueno. Dondequiera que nos encontremos, hablemos con amabilidad de lo que es bueno. Alguien escribió el siguiente pensamiento: “Sólo cae quien está de pie. Los que nunca han caído, es porque se han arrastrado toda la vida”. “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria”, Isaías 60:1-2.

“Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas”, Isaías 42:6-7. Si Dios te llama en justicia, también te sostiene de la mano; te guarda, jamás caerás si de él dependieras totalmente. Luego de todo esto, te convertirás en su testigo y también por luz para todos los pueblos. Te convertirás en alguien que podrás abrir los ojos de los ciegos y sacar a los presos de la cárcel y aún más; tendrás la autoridad de Dios para llevar libertad y luz a los que moran en tinieblas.

“Tu reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones. Sostiene Jehová a todos los que caen, Y levanta a todos los oprimidos”, Salmo 145:13-14. La grandeza del Dios al que servimos, Jehová, Dios de los ejércitos, también nuestro creador y hacedor, consiste en que, aunque su reino es por todos los siglos y su señorío es eterno, con todo, si caemos, él nos levanta y sostiene con su diestra de poder. Más adelante, la Biblia dice: “Jehová abre los ojos a los ciegos; Jehová levanta a los caídos; Jehová ama a los justos”, Salmo 46:8. Te invito, en el nombre de Jesucristo, a que te levantes con toda autoridad, porque tú has hallado y has sido justificado delante de Dios por amor a su nombre.

Te bendigo, a tí que ahora lees este mensaje, con el cual espero que sirva de ayuda para tu vida. Es el tiempo de que te levantes, en el nombre de Jesús y digas conmigo: ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece! Y sigas adelante.

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