Pastor Andrés Martínez.
UNA MALA SEÑAL.
Una mala señal fue la enviada por el juez de instrucción de la provincia de Baní, Ariel Argelis Rojas al dejar en libertad bajo la modalidad del pago de una fianza de cuarenta mil pesos a Alexis Villalona conocido como el abusador de Baní, por haber golpeado en repetidas ocasiones a la joven Santa Arias.
Es una mala señal porque el día de su liberación precisamente se conmemoraba el día internacional de la mujer y la víctima era una mujer y esta libertad del abusados se percibe como una burla a tan recordada fecha donde se celebra las conquistas conseguidas por ese importante segmento de la población que entregando lágrimas, sudor y sangre logró dichas conquistas.
Es una mala señal porque el propósito de la prisión preventiva es evitar que el acusado se sustraiga del proceso y precisamente esto fue lo que hizo el abusador de Bani al escapar de las autoridades por casi quince días llegando a convertirse en el criminal más buscado de la zona.
También es mala señal que la víctima de este caso Santa Arias, después de recibir todo el apoyo de la población de República Dominicana y haber expresado que no quería dinero porque su vida no tenía precio y que solo deseaba el castigo de la ley para su agresor, retirara la denuncia contra el abusador a cambio de un millón doscientos mil pesos según afirman algunos.
Esto es una mala señal porque desacredita la justa lucha del género femenino que exige el cese de la violencia contra la mujer y esta acción de la víctima de este ataque brutal envía un mensaje de que se puede golpear a las féminas y luego con dinero comprar su impunidad.
Es mala señal porque pone al pueblo a pensar y dudar de la justicia dominicana y especialmente de Bani y preguntándose ¿Si el abusador pudo comprar a la víctima, también pudo haber comprado al juez?




