El Estado Mayor Conjunto surcoreano ha situado el ensayo en el área de Sunan a las 9:30 de la mañana (hora local). Esta pista aérea también fue el escenario de dos pruebas anteriores, el 27 de febrero y el 5 de marzo, en las que Corea del Norte habría experimentado con sistemas relacionados con misiles balísticos intercontinentales, de cara a llevar a cabo un lanzamiento de larga distancia en días venideros.
La institución no ha ofrecido más detalles al respecto, aunque una fuente anónima ha declarado a la agencia oficial ‘Yonhap’ que «en este momento, nuestra hipótesis es que el proyectil ha fallado tras no alcanzar una altura determinada en la fase inicial de su eyección». Esta, sin embargo, ha rehusado revelar si el misil ha caído o si ha explotado en el aire. «Necesitamos un análisis minucioso, no podemos comentar a partir de suposiciones», ha zanjado. Indicios compartidos por el medio especializado ‘NK News’ apuntan que algunos fragmentos se habrían precipitado en zonas cercanas a la capital, Pyongyang, 30 kilómetros al sur.
Este nuevo lanzamiento, con el que Corea del Norte pretende abrirse hueco en la apretada agenda internacional de las grandes potencias, sirve también para dar la bienvenida al nuevo presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, que la semana pasada logró una ajustada victoria en las elecciones presenciales del país.
Las conversaciones para la desnuclearización de la península de Corea siguen estancadas tras el acercamiento fallido protagonizado en 2018 por la Administración Trump. Además, el nuevo mandatario surcoreano, representante del conservador Partido del Poder Popular, ha propuesto una política más dura para con el vecino del norte.
En respuesta a la creciente actividad militar norcoreana, el portaaviones estadounidense Abraham Lincoln realiza estos días maniobras en el Mar Amarillo, ante la costa occidental del territorio. Asimismo, la artillería de defensa aérea en la base de Osan, en Corea del Sur, ha intensificado los simulacros.

