El presidente Joe Biden dijo el lunes que dispone de informes de Inteligencia que demuestran que la agresión rusa va a entrar en una nueva fase, con ciberataques en el extranjero, no sólo contra Urania. El Kremlin lleva años reforzando su brazo digital con ciberataques y campañas de desinformación. El informe especial del fiscal Robert Mueller sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales norteamericanas de 2016 reveló que grupos de hackers asociados al régimen ruso intervinieron para desprestigiar a Hillary Clinton y favorecer a Donald Trump.
El presidente dijo en la reunión con empresarios del lunes que «la capacidad ofensiva cibernética de Rusia es bastante importante». Y añadió que «una de las herramientas que empleará con mayor probabilidad son estos ataques cibernéticos, ya que tienen una capacidad cibernética muy sofisticada». Según Anne Neuberger, la máxima asesora de Biden en ciberseguridad, las empresas que gestionan las infraestructuras críticas de EE.UU. son vulnerables ante posibles ciberataques rusos. «A pesar de nuestras reiteradas advertencias, seguimos viendo cómo nuestros adversarios se infiltran en sistemas y explotan vulnerabilidades ya conocidas para las que existen parches informáticos», dijo. Por eso, el viernes 18 de marzo la Casa Blanca envió una notificación de alerta sobre esos ataques a las cinco empresas que gestionan la red eléctrica de EE.UU.
Sanciones y desinformación
Aunque EE.UU. no participa en esta guerra, y Biden ha dicho que no prevé enviar soldados norteamericanos a participar de la defensa de Ucrania, sí ha aplicado junto con sus socios europeos una serie de duras sanciones destinadas a paralizar la economía rusa. Además Biden autorizó recientemente el envío de armas antiaéreas y de otra índole para asistir a las fuerzas armadas de Ucrania. Según fuentes de la Administración norteamericana, hay al menos 18 empresas estadounidenses en sectores como la defensa o los servicios financieros, cuyos servidores fueron escaneados por piratas informáticos.
EE.UU. ha padecido varios ataques de ciberchantaje, o «ransomware», como se denomina en inglés, en años recientes. Colonial, el operador de un oleoducto que va de Texas hasta Nueva Jersey, tuvo que cerrar en mayo de 2021, lo que produjo escasez y colas en gasolineras. En junio del mismo año, JBS, la primera productora de carne en el mundo, se vio forzada a cerrar temporalmente sus plantas en EE.UU., Canadá y Australia. Un mes después, un millar de empresas de todo el mundo, incluida España, se vieron afectadas por un ataque contra Kaseya, una empresa de software.
La desinformación rusa, a la que la Unión Europea y las empresas tecnológicas de EE.UU. han vetado recientemente, sí ha lanzado una serie de campañas en semanas recientes para hacer creer que Ucrania es un país gobernado por nazis, o que EE.UU. desarrollaba allí armas bacteriológicas en laboratorios secretos. Esas falsedades se difunden en redes sociales con supuestas noticias que inventan o exageran datos reales, sobre todo por periodistas empleados por las grandes plataformas de propaganda estatal del Kremlin, RT y Sputnik. Esa ofensiva desinformativa es parte de lo que se conoce como «guerra híbrida», que combina operaciones bélicas convencionales con ataques cibernéticos y de desinformación.
El consejero de Seguridad Nacional de EE.UU., Jake Sullivan, dijo ayer que el presidente Biden anunciará nuevas sanciones contra Rusia por su agresión a Ucrania durante su próximo viaje a Europa. Biden viaja este miércoles a Bruselas, donde tendrá agenda el jueves. Después visitará Polonia, que ha recibido a un gran número de refugiados ucranianos, antes de regresar a EE.UU.
Según Sullivan, la prioridad del presidente Biden en este viaje a Europa será «ayudar a Ucrania a defenderse mediante el suministro de armas y equipo militar; imponer costos económicos severos y crecientes a Rusia a través de la aplicación de sanciones sin precedentes en estrecha coordinación con aliados y socios en Europa y otras partes del mundo, y fortalecer la OTAN y la alianza occidental mejorando nuestra coordinación».

