El pasado domingo, el asesor presidencial ucraniano, Mykhailo Podolyak, informaba de la muerte de otros seis generales que, según aseguró, han sido asesinados en Ucrania junto con decenas de coroneles y otros oficiales. Los generales fallecidos serían Maj Gens Tushayev, Andrei Kolesnikov, Vitaly Gerasimov, Andrei Sukhovetsky, Oleg Mityaev y Andriy Mordvichev<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»en» dir=»ltr»>High mortality of RF senior officers is striking. Already 6 generals killed: Maj Gens Tushayev, Gerasimov, Kolesnikov, Sukhovetsky, Mityaev & Lt Gen Mordvichev. Dozens of colonels & other officers. I.e. RF army is fully unprepared & fights only with numbers & cruise missiles.</p>— Михайло Подоляк (@Podolyak_M) <a href=»https://twitter.com/Podolyak_M/status/1505522093189910532?ref_src=twsrc%5Etfw»>March 20, 2022</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
El Ministerio de Defensa de Rusia no ha confirmado ninguna de esas bajas, aunque sí ha dado este viernes cifras de los soldados muertos, que según su versión se elevarían a 1.351. El Ministerio de Defensa ruso también ha admitido que 3.825 soldados resultaron heridos. Sin embargo, los datos que maneja la OTAN difieren mucho de los ofrecidos por los rusos, ya que estimó el 23 de marzo que entre 7.000 y 15.000 soldados rusos han muerto en cuatro semanas de guerra. Ucrania incluso eleva esta cifra a 16.100 soldados.

