LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE LA FAMILIA

Pastor Andrés Martínez.

1. COMIENCE SU MATRIMONIO CON UN NOVIAZGO SANO.

Satanás se ha dado a la tarea de destruir la base de la sociedad que es la familia usando los más variados medios para lograrlo y preocupado por esto y la gran cantidad de divorcio que se producen hoy en día he decidido comenzar hoy con esta serie de estudios sobre este tema de los diez mandamientos de la familia. Espero poder contribuir a que por lo menos una familia sea ayudada, fortalecida y pueda apoyarse en los mandamientos que Dios ha establecido para su salud hogareña.

El matrimonio, la familia, el hogar, es la primera institución humana creada en el mundo. Fue instituida por Dios cuando puso a Adán y a Eva en el huerto del Edén y les dijo que procrearan y llenaran la tierra.

Para que esta primera institución funcione bien es necesario cumplir algunos requisitos que detallaremos a continuación.

1.- Comience su matrimonio con un noviazgo sano

2 Cor. 6: 14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?

Es interesante el estudio del contexto de este pasaje. La verdad es que aunque casi siempre se ha aplicado a la relación entre novios, con mira hacia la formación de un hogar, aquí el apóstol Pablo aplica esta verdad a toda relación del cristiano con el mundo. Incluso los versículos 15 y 16 dicen (leer).

Siendo ese el caso, uno no puede menos que preguntarse: ¿Qué relación será más importante, o de mayor alcance que la relación de un joven y una señorita que piensan pasar toda la vida juntos? Este pasaje del apóstol puede aplicarse al solo comienzo de un hogar, cuando todavía no hay matrimonio; cuando dos jóvenes se miran por primera vez, cuando apenas comienzan el noviazgo.

Siendo que no existe nada más importante que un hogar, ¿acaso no debemos darle importancia de cómo empezar ese hogar? Un hogar sano comienza con un noviazgo sano. Y un noviazgo sano comienza con dos personas que tienen las mismas aspiraciones, los mismos ideales y los mismos propósitos.

La advertencia del apóstol, es indispensable si se ha de tener un hogar sano y puro, donde exista el amor y el respeto mutuos, la honra y la fidelidad mutua, el cariño y la amistad.

¿Es natural que un joven y una señorita demuestren interés el uno por el otro? Si lo es. Esa atracción ha sido puesta en el hombre y la mujer por Dios y está allí para efectuar la unión de dos almas que se quieren y desean vivir juntos toda la vida para formar un hogar sano. Permítanme dar un consejo a los jóvenes. Es muy fácil que usted se confunda con las palabras y las expresiones de cariño del joven que le esté proponiendo noviazgo. Las palabras que utiliza el cristiano genuino que desea formar un hogar con usted, son las mismas palabras que utiliza el inconverso.

El inconverso se muestra muy cortés, le trae flores, le demuestra cariño y amor. Pero el fin del no cristiano no es formar un hogar hasta que la muerte los separe. Eso es lo menos que él tiene en mente, lo único que desea el inconverso es llevarla a la cama. No se puede iniciar un matrimonio rompiendo un mandato bíblico, pues trae consecuencias negativas y pasará una vida amargada y llena de dolor.

Hay otras formas de yugo deigual como son diferencias marcadas de posición social, capacidad intelectual y aún si son evangelicos ambos diferencias marcadas de creencias. estas cosa pueden producir un ambiente de tensión en la pareja.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here