«Mi nieta fue asesinada a tiros por tratar de llamar al emergencias, murió como una heroína tratando de obtener ayuda para ella y sus compañeros de clase», escribió Arreola en un mensaje de texto a ‘The Daily Beast’. «Entonces el pistolero entró y les dijo a los niños: ‘Vais a morir’», explicó. «Y ella tenía su teléfono y llamó al 112. Y en lugar de agarrarlo y romperlo o quitárselo, él le disparó».
A medida que se difundió la noticia del tiroteo y su número de víctimas, los familiares de Amerie pasaban horas angustiosas luchando por averiguar algo sobre su hija desaparecida. El padrastro de la niña, Ángel Garza, publicó que no tenían noticias de la pequeña. «No pido mucho o casi no publico aquí pero por favor han pasado 7 horas y todavía no he sabido nada de mi amor. Por favor, fb ayúdame a encontrar a mi hija».<iframe src=»https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fangel.garza.3939%2Fposts%2F2796596973817056&show_text=true&width=500″ width=»500″ height=»628″ style=»border:none;overflow:hidden» scrolling=»no» frameborder=»0″ allowfullscreen=»true» allow=»autoplay; clipboard-write; encrypted-media; picture-in-picture; web-share»></iframe>
Garza, quien había criado a Amerie Jo con su madre desde que era un bebé, volvió a Facebook poco después de las 23.00 con la noticia de que Amerie Jo era una de las víctimas. «Por favor, no den un segundo por sentado», escribió. «Abraza a tu familia. Diles que los amas. Te amo Amerie Jo. Cuida a tu hermanito por mí».<iframe src=»https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fangel.garza.3939%2Fposts%2F2796718300471590&show_text=true&width=500″ width=»500″ height=»647″ style=»border:none;overflow:hidden» scrolling=»no» frameborder=»0″ allowfullscreen=»true» allow=»autoplay; clipboard-write; encrypted-media; picture-in-picture; web-share»></iframe>
La abuela de la niña dijo que las autoridades les había comunicado que Amerie Jo había resultado herida de muerte y que su cuerpo estaba en la oficina del médico forense del condado de Bexar para una autopsia.
La pequeña Amerie Jo deja atrás a un hermano pequeño, de 3 años, a quien adoraba. «Ella era muy extrovertida. Tenía un corazón generoso. Siempre estaba allí para echar una mano a cualquiera. Era muy inteligente y estaba ansiosa por vivir», recordaba su abuela.
Amerie fue uno de los 19 niños asesinados cuando el pistolero de 18 años Salvadore Ramos entró corriendo al colegio Robb alrededor de las 11.30 del martes, después de dispararle a su abuela, estrellar su coche en una zanja y ser perseguido por la policía local. Se atrincheró en una aula y disparó a «cualquier cosa que se interpusiera en su camino», según el Departamento de Seguridad Pública de Texas.

