«Lo que nos hace falta para sacar adelante la contraofensiva en la región de Donbás o para acabar nuestras operaciones en Jarkóv son armas. Para liberar Mariúpol y Jersón (…) necesitamos armas pesadas», ha aseverado durante un evento en Madrid organizado por Nueva Economía Forum.
«Necesitamos sistemas de artillería, cohetes, carros de combate y coches blindados para que ciudades como Odesa se sientan blindadas», ha manifestado antes de asegurar que, en este sentido, Kiev no pretende «privar a ningún país de su propio armamento», pero ha hecho hincapié en que se trata de una «necesidad» y ha instado a incrementar los presupuestos en materia de defensa de los diferentes países para poder defender Ucrania.
Así, ha reiterado la importancia de introducir sanciones, las cuales «solo se pueden imponer de forma unificada». Por ello, ha hecho un llamamiento a la unidad en el seno de la Unión Europea, especialmente de cara al posible embargo de petróleo y gas ruso.
Un combate calle por calle
Las tropas rusas controlan una ‘parte’ de la ciudad ucraniana de Severodonetsk, un importante enclave en el Donbass, anunciaron autoridades regionales, apenas horas después de que la Unión Europea aprobara un embargo del petróleo de Moscú.
Esta ciudad industrial es uno de los focos de los combates, calle por calle, en la región de Lugansk, una cuenca minera en el este de Ucrania donde Moscú centra su ofensiva tras fracasar en el intento de tomar Kiev.

