En un comunicado recogido por ‘Reuters’, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso apunta que las infraestructuras críticas del país y los sitios web de instituciones gubernamentales están siendo atacados por países como Ucrania, que formó su propia ciberguerrilla de ‘hackers’ al inicio de la invasión y cuenta con el apoyo de Anonymous, y Estados Unidos.
«La militarización del espacio de la información por parte de Occidente y los intentos de convertirlo en un escenario de confrontación interestatal han aumentado en gran medida la amenaza de un enfrentamiento militar directo con consecuencias impredecibles», ha dejado claro la administración rusa. Desde Moscú, además, se remarca que «Rusia no dejará sin respuesta acciones agresivas»: «Todos nuestros pasos serán medidos, dirigidos, de acuerdo con nuestra legislación y el derecho internacional».
La semana pasada, Paul Nakasone, general a cargo del Comando Cibernético del Ejército de Estados Unidos, reconoció que durante los últimos meses EE.UU. había llevado a cabo varias operaciones contra Rusia a través de la Red. «Ofensivas, defensivas y de (recopilación) de información», según reconoció el oficial en una entrevista con ‘Sky News’.
Desde el inicio de la invasión, empresas de ciberseguridad e instituciones de todos los países de Occidente han alertado sobre el potencial riesgo de que Rusia intente lanzar ciberataques de gran envergadura contra infraestructuras críticas de países que apoyan al gobierno de Zelenski. Especialmente, teniendo en cuenta que, hasta la fecha, Moscú es el que más golpes se está llevando dentro del campo de batalla de Internet. Así lo demuestra el que, según los estudios realizados en las últimas fechas por varias firmas de ciberseguridad, el estado figure, actualmente, como el más atacado entre todos los del mundo.
La falta de grandes ataques que hayan causado problemas en las redes occidentales durante los meses de guerra llama la atención de los expertos en ciberseguridad. Algunos analistas apuntan que esto podría deberse a que Occidente ha hecho un gran trabajo protegiendose, mientras que otros señalan que Rusia podría tener miedo de las represalias en caso de que comenzase a lanzar ciberataques a gran escala contra países de la OTAN.

