Pastor Andrés Martínez.
Los apóstoles de hoy parecen falsos, pero no te dejes engañar. En realidad son falsos.
Me entristece ver cómo los “apóstoles” de hoy hacen un gran daño creando confusión, enseñando falsas doctrinas, estafando a miles de personas y pretendiendo tener señorío y autoridad sobre muchos cristianos, en claro rechazo a lo que enseña 1 Pedro 5:2-3: «Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey».
La moda “apostólica” en la cual millones de cristianos están inmersos es un ataque contra nuestra fe más grande de lo que puedes imaginar.
¿Cuáles son los requisitos para ser apóstol? La Palabra de Dios enseña claramente en muchos pasajes cuáles son los tres requisitos que una persona debe cumplir para tener el oficio de apóstol:
1. Haber sido testigo ocular de Cristo después de su resurrección (Hechos 1:22), comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.
Hechos 10:39-41: «Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos». 1 Corintios 9:1 y 1 Corintios 15:7-8.
2. Poder comprobar su apostolado con señales y milagros (Mateo 10:1-2, Hechos 1:5-8, Hechos 2:42, Hechos 4:33, Hechos 5:12, Hechos 8:14, 2 Corintios 12:12, Hebreos 2:3-4).
3. Haber sido escogido personalmente por el Señor Jesucristo (Marcos 3:14, Lucas 6:13, Hechos 1:2, Hechos 1:24, Hechos 10:41, Gálatas 1:1). Obviamente, el primer requisito no puede ser cumplido por nadie en la actualidad. El apóstol Pablo enseña que él fue el último en ver a Cristo resucitado. “Y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí” (1 Corintios 15:8). Por lo tanto, hoy no hay apóstoles en el sentido estricto del oficio.
Esto debería ser más que suficiente para que las personas que creen en los “apóstoles” de hoy dejen de hacerlo. Lamentablemente, parece que muchas de esas personas son más influenciables por lo que dicen algunos individuos que por lo que dice explícitamente la Palabra de Dios.
A muchas personas les parece que los “apóstoles” de hoy cumplen con el segundo requisito porque supuestamente hacen señales y milagros. Sin embargo, aun cuando esos milagros fuesen ciertos, ese requisito no es suficiente porque existen otros dos.
Además, recordemos que Jesús enseña en el Sermón del Monte que es posible hacer milagros y señales aparentemente en su nombre, y a pesar de eso ir al infierno y nunca haber sido cristiano de verdad (Mateo 7:21-23).
Ahora hablemos del tercer requisito. Muchas personas dicen en la actualidad que han sido escogidas por Dios para ser apóstoles, pero podemos tener la certeza de que eso es mentira porque no cumplen con el requisito uno, no han visto a Jesús resucitado.
Tenemos que escoger: O creemos en lo que Dios ha hablado, o creemos en lo que los hombres han hablado. El Espíritu Santo que escribió la Palabra de Dios no hace cosas contrarias a lo que enseña la Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16-17).
Dios no es mentiroso ni incoherente (Números 23:19), y en su palabra enseña que hoy no hay apóstoles.
Otras personas dicen que los “nuevo apóstoles” son necesarios en la actualidad para darnos “revelaciones frescas”, y que por eso Dios está levantando apóstoles hoy.
¿Ese argumento es correcto? Veamos qué dice la Palabra de Dios.
¡El fundamento apostólico ya fue puesto! Muchos dicen que Dios sigue dando apóstoles a la iglesia por lo que enseña Efesios 4:11: «Y él mismo [Dios] constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros…” Ese versículo no es suficiente para justificar que hoy muchos se hagan llamar apóstoles, porque como ya te mostré, ellos no pueden cumplir con los tres requisitos para el apostolado.
Hoy tenemos a personas que por la gracia de Dios pueden cumplir requisitos para ser pastores, maestros y evangelistas, pero nadie puede ser apóstol. Sin embargo, los verdaderos apóstoles sí cumplieron con los requisitos gracias a Dios y han sido dados a la iglesia, tal y como lo muestra ese versículo que cité arriba. Son los apóstoles de lo que se conoce como la iglesia primitiva, la iglesia del primer siglo.
Las enseñanzas de los verdaderos apóstoles provienen de Dios y han sido preservadas en la Biblia gracias a Dios (tal y como ella enseña en muchos pasajes). Esas enseñanzas son la Palabra de Dios. Así que, en vez de andar haciendo caso a las “revelaciones” de los “apóstoles” de hoy, debemos estar estudiando y aprendiendo la Biblia.
Los apóstoles no son necesarios hoy en día y eso lo enseña la Biblia: “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” (Efesios 2:19-20) Allí podemos leer que ya la iglesia tiene un fundamento: Los apóstoles verdaderos y los profetas.
Yo pregunto: ¿Cómo haces para colocar de nuevo el fundamento de un edificio que ya lleva más de 2.000 años en construcción y continúa siendo edificado para la Gloria de Dios? Simplemente no puedes hacerlo.
El oficio del apostolado es el de servir como fundamento para la iglesia y eso ya fue hecho por los verdadero apóstoles. Por tanto, cuando alguien hoy dice que es apóstol, está diciendo que el fundamento de nuestra fe no es suficiente (¡y por ende que Dios se equivocó haciéndolo!). Al decir eso, también está diciendo que pretende cambiarlo, ya que si supuestamente el fundamento ya colocado hace más de 2.000 años no es suficiente, entonces ese fundamento necesita un cambio de algún tipo y para eso están los “apóstoles” de hoy. Eso se llama herejía.
Si queremos leer revelaciones frescas, leamos lo que dice la Biblia en vez de buscar revelaciones en otras personas despreciando lo que Dios ha revelado y puesto en la Biblia. ¡Es muy triste ver que hay gente que pone lo que dicen los “apóstoles” de hoy a la misma altura que la Biblia! La Palabra de Dios es eterna y permanece para siempre. Nada es más actual y fresco que ella (Isaías 40:8). No hace falta un nuevo fundamento, además de que es imposible colocar uno nuevo.
Esto siempre ha sido claro para la iglesia protestante a lo largo de toda su historia porque la Palabra de Dios es demasiado clara al respecto. Esta moda actual de los “apóstoles modernos” es relativamente nueva y no tiene cabida ni en la Biblia, ni en la historia de la iglesia.
Pregúntale a un “apóstol” actual cómo es que la iglesia, según él, ha estado equivocada durante cientos de años con respecto a la enseñanza bíblica de que luego de Pablo no hay más apóstoles, y nunca sabrá darte una respuesta sólida, bíblica, humilde y verdadera. No existe tal respuesta.




