El estrepitoso fracaso de las encuestas apuntala las teorías conspirativas de Bolsonaro

Las encuestas fueron la principal incógnita del resultado del domingo al no acertar, ni de cerca, el crecimiento del bolsonarismo, incluso cuando las últimas fueron 12 horas antes de la apertura de las urnas. La brecha entre el pronóstico y la realidad fortaleció el argumento de Jair Bolsonaro y de sus seguidores de que los sondeos son parte de una maniobra contra los suyos. Noticias falsas que circulaban en WhatsApp mostraban que Bolsonaro ganaría el domingo en primera vuelta. «Vencimos la mentira el día de hoy», dijo Bolsonaro en su primera entrevista citando la previsión de Datafolha, de 50% de Lula versus su 36%, que se convirtieron en un 48% contra 43% . La diferencia de 14 puntos del sábado pasó a 5 puntos el domingo. La disputa por el Gobierno de São Paulo, el principal estado del país también llamó la atención. El bolsonarista Tarcísio Freitas lideró la elección con un 42% frente al ‘petista’ Fernando Haddad, con el 36%, mientras las encuestas estaban 39% a 31%, pero con los candidatos al revés. En entrevista con el portal R7, el politólogo Rócio Barreto comentó que los institutos necesitarán revisar sus metodologías, considerando aspectos como el voto de los indecisos, investigando mejor los motivos. «Cuando consigan explicar las razones de su error, pueden volver a ganar confianza», señaló el especialista para quien los sondeos estarán desacreditados en la segunda vuelta si no explican mejor sus errores. Noticia Relacionada estandar Si Bolsonaro, tras votar: «Hay que respetar las elecciones limpias. Que gane el mejor» Verónica Goyzueta Con la incertidumbre sobre si Lula ganará en primera vuelta, muchos temen la reacción de los seguidores del actual presidente, que lleva meses cuestionando estos comicios Voto útil y abstención En los cálculos de especialistas se barajan posibilidades como el hecho de que el voto útil pedido por Lula , haya migrado hacia Bolsonaro. Por otro lado, el índice de abstención perjudicó al ‘petista’, que suele ganar en lugares más lejanos y pobres para quienes ir a votar es más difícil. El índice de abstención del domingo fue el más alto en una primera vuelta desde 1998. Según el Tribunal Superior Electoral (TSE), fue de casi un 21%, correspondiente a más de 32 millones de brasileños que no se presentaron a la votación. El peor índice anterior fue en las elecciones presidenciales de 2018, con una tasa del 20,3% y casi 30 millones de abstenciones . Entre esos votos podrían estar los casi dos millones de votos que le faltaron al exmetalúrgico para conquistar su tercera presidencia en primera vuelta.