A mediados del pasado mes de febrero, el miembro del Gabinete de guerra israelí Benny Gantz anunció que la ofensiva contra Rafah, en el sur de Gaza y último bastión que controla Hamás , sería el 10 de marzo «si antes no han sido liberados todos los rehenes». Ha pasado la emblemática fecha de apertura del Ramadán , el mes de ayuno musulmán, y nada aparentemente se mueve en el frente de guerra, más allá de operaciones puntuales. ¿Ha cedido finalmente Netanyahu a la presión de la Administración Biden, y habrá tregua humanitaria? Nada en las declaraciones del gobierno parece indicarlo, al contrario: se insiste en que la guerra llegará hasta el final, hasta la «aniquilación de Hamás». La Prensa… Ver Más
