La exempleada, que previamente había trabajado para plataformas como Google o Pinterest, afirmó que el gigante de las redes sociales sabía que sus productos estaban alimentando el odio y dañando la salud mental de los niños. «(Facebook) está pagando sus ganancias con nuestra seguridad», afirmó Haugen, que abandonó Facebook el pasado mes de abril, durante la entrevista.
Además, cargó con dureza contra el algoritmo de la red social, dedicado a seleccionar el contenido que se le muestra al usuario en pantalla. Según Haugen, «la versión de Facebook que existe hoy está destrozando nuestras sociedades y causando violencia étnica en todo el mundo».
A este respecto explicó cómo el algoritmo está optimizado para premiar aquellos contenidos que generan una reacción y, eso es más sencillo, según se apunta en diversos estudios, con aquellos mensajes en los que se incita al odio o a la ira. Según detalló la exempleada, la red social no piensa realizar cambios al respecto: «Facebook se ha dado cuenta de que si cambian el algoritmo para que sea más seguro, las personas pasarán menos tiempo en el sitio, harán clic en menos anuncios y ganarán menos dinero».
En la víspera de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre del pasado año, Facebook tomó, precisamente, una serie de medidas destinadas a combatir la desinformación y las incitaciones al odio en la plataforma. Haugen afirmó que, «tan pronto como terminaron las elecciones, los apagaron, o cambiaron la configuración a la de antes, para priorizar el crecimiento sobre la seguridad, y eso realmente me parece una traición a la democracia».
La antigua empleada señaló, no obstante, que nadie en la red social «es malévolo», sin embargo, su interés por crecer provoca que sus incentivos estén «desalineados»: «Facebook gana más dinero cuando tú consumes más contenido (…) Y a cuanta más rabia estás expuesto, más interactúas, más consumes».
‘The New York Times’ informó el sábado de que el vicepresidente de Facebook, Nick Clegg, trató de adelantarse a la entrevista de Haugen escribiendo un memorando de 1.500 palabras al personal para alertarlos de que iban a producirse acusaciones «engañosas». Luego Clegg recalcó su defensa de la compañía en una aparición en la cadena CNN. Respecto a las acusaciones de que las redes sociales pueden hacer sentir mal a muchos usuarios, afirmó que no creía que resultase soprendente que «si no te sientes bien contigo mismo, acudir a las redes sociales te hará sentir un poco peor». También dijo que «no está confirmado por nuestra investigación, ni por la de nadie más, que Instagram sea malo o tóxico para todos los adolescentes».

