Era de esperar. Al igual que ocurrió durante la Eurocopa de 2024, muchos no quisieron subirse desde el principio al barco de la España de Luis de la Fuente. Y ahora, tras mandar para casa a la Portugal de Cristiano Ronaldo, empiezan a escucharse las voces de quienes durante semanas sembraron dudas y hoy buscan acomodo en una selección que vuelve a responder cuando más importa.
No hay que irse muy lejos para encontrar precedentes. Antes de la Eurocopa de 2024 hubo quienes aseguraban que España no superaría un grupo en el que estaban Croacia, Italia y Albania.
También hubo quienes cuestionaron la convocatoria, el nivel real del equipo o la capacidad de Luis de la Fuente para competir contra las grandes potencias. Un mes después, España levantó el trofeo continental y dejó sin argumentos a todos aquellos que confundieron sus prejuicios con análisis.
Esta vez ha vuelto a suceder. Es cierto que España no ha desplegado con la misma regularidad el fútbol que maravilló a Europa hace dos años. También es cierto que ha dejado más dudas y que no todos los resultados han sido brillantes.
Las críticas aparecieron en la portería, en la defensa, en el centro del campo y en la delantera. Se cuestionaron nombres, decisiones y planteamientos. Sin embargo, mientras fuera crecían las dudas, dentro del vestuario el grupo siguió creyendo en sí mismo.
Y conviene recordar algo que algunos parecen haber olvidado. España no llegó a este Mundial como una invitada inesperada ni como una selección llamada a dar la sorpresa. Llegó como campeona de Europa, como una de las selecciones mejor situadas en el ranking FIFA y como una de las grandes favoritas para levantar el título según las principales casas de apuestas. Lo extraño no es verla competir entre las mejores. Lo extraño es que todavía haya quien se sorprenda cuando lo hace.
La victoria frente a Portugal debería servir precisamente para recordar el nivel de este equipo. España eliminó a una selección candidata al título, cargada de talento, experiencia y futbolistas de primer nivel. Eliminó a un combinado liderado por una de las mayores leyendas de la historia de este deporte y lo hizo demostrando personalidad, competitividad y capacidad para responder en un partido de máxima exigencia. No fue una victoria cualquiera. Fue una victoria de las que legitiman aspiraciones mundialistas.
Tampoco puede pasarse por alto el contexto de este Mundial. Varias selecciones históricas se han quedado por el camino antes de tiempo. Países Bajos, Alemania o Uruguay ni siquiera han conseguido acercarse a las rondas decisivas. España, en cambio, sigue avanzando. Y lo hace manteniendo intacta la posibilidad de volver a pelear por algo grande. Eso también habla del trabajo realizado por Luis de la Fuente, su cuerpo técnico y una generación de futbolistas que sigue acumulando resultados al más alto nivel.
Por eso resulta llamativo ver cómo algunos intentan sumarse ahora a un proyecto al que negaron su confianza durante semanas. Porque cuando llegaron los empates, las dudas o los momentos menos brillantes, muchos desaparecieron o directamente se dedicaron a anunciar el fracaso inminente de esta selección. Ahora, cuando España vuelve a demostrar que pertenece a la élite mundial, esos mismos buscan un sitio en cubierta.
LAS CRÓNICA DE NUESTRO MUNDIAL: Capítulo 5.
El Portugal 🆚 España desde dentro.#VamosEspaña | #CopaMundialFIFA pic.twitter.com/P1eONanPkB
— Selección Española Masculina de Fútbol (@SEFutbol) July 7, 2026
Los enemigos de esta selección volverán. Volverán cuando llegue una derrota, cuando aparezca una eliminación o cuando una generación irrepetible deje paso a otra. Siempre vuelven. Lo hicieron antes de la Eurocopa de 2024 y lo han hecho durante este Mundial. Por eso ahora, cuando España vuelve a estar entre las mejores del torneo, no todos pueden presumir de haber formado parte del viaje. Algunos estuvieron cuando llegaron las dudas. Otros solo han aparecido cuando han visto tierra firme. Y esos, por mucho que ahora agiten la bandera, nunca podrán decir que estuvieron en el barco de La Roja desde el principio. @mundiario
