El idilio de Carlos Alcaraz con los torneos de categoría ATP 500 continúa acumulando capítulos de brillantez y capacidad de sufrimiento en la superficie dura bajo techo del torneo de Viena. El tenista español firmó su pase a los cuartos de final de la cita austríaca tras imponerse al georgiano Nikoloz Basilashvili en dos mangas por 6-1 y 7-6 (11) tras una hora y cuarenta minutos de intensa batalla sobre la pista central.
Con esta victoria, el pupilo del circuito profesional alcanza por sexagésima vez los cuartos de final en torneos de la ATP —la séptima en la presente temporada y la cuarta en pistas cubiertas—, clasificándose por segunda ocasión para la antepenúltima ronda del torneo vienés cinco años después de disputar las semifinales en la edición de 2021. El número tres del mundo demostró que su tenis se adapta con fluidez a las condiciones bajo techo cuando mantiene el orden y la solidez en el intercambio.
El partido ofreció dos pasajes radicalmente distintos para el jugador de El Palmar. Mientras que en la primera manga Alcaraz desbordó por completo a su oponente con un juego agresivo e incontestable, el segundo parcial se transformó en una vibrante montaña rusa tras encadenar un par de desajustes con el servicio cuando dominaba por 3-2, permitiendo que Basilashvili elevara su nivel y forzase una muerte súbita cargada de tensión.
En ese desempate de infarto, la jerarquía competitiva del murciano volvió a ser determinante. Alcaraz tuvo que salvar hasta cuatro puntos de set en contra —algunos de ellos con bolas francas para el georgiano— antes de poder cerrar el enfrentamiento a su favor tras desaprovechar previamente tres bolas de partido, certificando el triunfo en su cuarta oportunidad.
«En el primer set golpeaba la bola de manera increíble y me sentía muy bien en la pista. Tenía la sensación de que él no podía imponer su estilo de juego ni hacerme daño», analizó Alcaraz al término del encuentro, destacando el valor de haber luchado hasta el final en el tie-break para evitar una tercera manga.
Un registro imponente en torneos ATP 500 y el cruce ante Tommy Paul
La victoria reafirma el dominio absoluto que mantiene el tenista murciano en los torneos de categoría ATP 500, donde acumula una impresionante racha de veintitrés triunfos consecutivos desde que encajase su última derrota en la final del Conde de Godó de Barcelona frente al danés Holger Rune. Asimismo, el éxito cosechado ante Basilashvili representa el triunfo número treinta del jugador en pista dura a lo largo de la presente campaña.
En la ronda de cuartos de final, Alcaraz se verá las caras con un rival bien conocido en el circuito internacional: el estadounidense Tommy Paul. El tenista norteamericano selló su pasaporte a la siguiente fase tras arrasar de manera inapelable al italiano Luciano Darderi con un doble 6-1 en apenas cuarenta y ocho minutos de juego, mostrando un nivel de concentración altísimo.
El cara a cara histórico entre ambos contendientes favorece con claridad al tenista español por un balance de 7-2, aunque los precedentes sobre pistas rápidas auguran un enfrentamiento exigente y lleno de ritmo desde el fondo de la pista. El duelo está programado para la jornada del viernes no antes de las 15:00 horas en la pista central de Viena.
El jugador murciano buscará mantener la solidez exhibida en sus primeros compromisos para avanzar a la penúltima ronda del torneo y seguir consolidando su condición de candidato al título en el tramo final del curso indoor.
La pista cubierta de Viena se prepara para albergar un choque de alto nivel donde Alcaraz intentará estirar su racha victoriosa en la categoría. @mundiario
