Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, ha sobresaltado a los funcionarios de la UE de vacaciones en agosto con unas declaraciones sorprendentes. Ha pedido que se fije el año 2030 como fecha límite para las ampliaciones pendientes. No es una decisión que le competa y, sobre todo, es una pésima idea. Enseguida, Ursula von der Leyen le ha corregido desde la Comisión, que es quien negocia y dirige este proceso. La presidenta ha subrayado que lo importante es la preparación de cada país candidato, que será evaluado por sus méritos individuales. Michel ha abierto fuego en un debate que se recrudecerá este otoño y se ha enfrentado a Alemania. Le queda poco tiempo en su puesto y busca su minuto… Ver Más

