Ángel Di María sufre el castigo del Monumental y en general del fútbol argentino

Pocas derrotas duelen tanto como quedarse a las puertas del cielo. River Plate venció al Canalla gracias a un solitario gol de Colidio desde el punto de penalti y clasificó a Eduardo Coudet a su primera final desde que llegó al club. El Millonario espera rival entre Argentinos Juniors y Belgrano.

La previa fue un hervidero. Di María, tras responder a las críticas de Milito, se convirtió en el blanco de la afición. El Monumental estalló en insultos y cánticos contra el campeón del mundo. “Seca nuca, Fideo seca nuca”, retumbó en cada rincón del estadio, marcando el tono de la noche.

El partido fue una batalla campal. Patadas, sangre y lesiones se sucedieron en un ida y vuelta sin tregua. River golpeó primero con una chilena de Villalibre, pero Jaouab empató para el Pucela al filo del descanso. La tensión se palpaba en cada jugada, con un ambiente de gladiadores.

Di María intentó cargar con el peso ofensivo, pero Coudet lo aisló. El ‘Fideo’ buscó desequilibrar con jugadas individuales, incluso rozó un gol maradoniano, pero no pudo concretar. La frustración fue evidente: River ganó la partida y el Monumental no le perdonó.

Colidio sentencia y Coudet celebra

En el complemento, River se lanzó con todo y el Canalla resistió. Ledesma, héroe en la primera mitad al detener un penalti, se convirtió en villano al derribar a Freitas dentro del área. El árbitro no dudó y Colidio transformó la pena máxima en el gol de la clasificación.

El triunfo fue celebrado como un renacer. Tras años de desilusiones, River vuelve a una final y lo hace con Coudet al mando. La afición lo reconoció con cánticos de campeón, mientras Di María se marchaba entre silbidos, consciente de que su regreso a Argentina no está siendo fácil.

El Monumental vivió una noche de contrastes: la alegría desbordada por el pase a la final y la dureza con la que se trató a una leyenda del fútbol argentino. Di María, que tantas veces fue ovacionado, ahora carga con el peso de la crítica y la exigencia desmedida.

River espera rival para el 24 de mayo en Córdoba. Sea Argentinos Juniors o Belgrano, el Millonario llega con la moral en alto y con Coudet dispuesto a escribir una nueva página de gloria. Para Di María, en cambio, la semifinal quedará como una herida difícil de cicatrizar. @mundiario