Abstención masiva, continuación de la abstención de 2019, cuando fue elegido el actual presidente, con una participación del 39,39%. Siguieron dos años de agitación, contestación y «mano férrea» (policial, militar). Todos los medios franceses insistieron, sábado y domingo, que la abstención masiva era un triunfo para la oposición y una crítica «brutal» contra un gobierno acosados por un rosario de crisis: institucional, política, democrática, económica, social.
‘France 24’, la cadena internacional de Francia, con mucha audiencia en el Magreb y toda África, se limitó a dar cuenta de ese estado de crisis de una potencia regional que aspira a «pesar» en el Mediterráneo occidental.
La tarde del domingo, el gobierno argelino decidió retirar su acreditación a los representantes de ‘France 24’ en Argel, para «castigar su hostilidad manifiesta y repetida contra Argelia y sus instituciones». Agregando: «Se retira la acreditación por no respetar las reglas de la deontología profesional, practicando la desinformación y la manipulación con una agresividad manifestó para Argelia».
En París, la dirección de «France 24» se limitó a publicar un breve comunicado, insistiendo en este punto: «Nuestra cobertura de la actualidad argelina se realiza con transparencia, independencia y honestidad». Punto.
A media mañana del lunes, el principal partido islamista argelino, el «Movimiento para la sociedad y por la paz» (MSP, islamista conservador moderado), hizo público un comunicado anunciando su «victoria» en numerosos puntos de la geografía nacional. El gobierno argelino se apresuró a «desmentir» tal presunta victoria. Sin poder confirmar cuándo podrán conocerse los resultados finales. Incertidumbre y crisis perdurable y profunda.

