En otra de sus tantas demostraciones de fuerza frente a Kim Jong-un, Estados Unidos (EE.UU.) saca pecho ante Corea del Norte y despliega su armada a través del envío de su portaaviones USS Carl Vinson, que acaba de llegar este martes al puerto de la ciudad surcoreana de Busán . Su llegada de produce mientras Pyongyang planea lanzar un cohete que transportará un satélite espacial, entre el 22 de noviembre y el 1 de diciembre, dirección al Mar Amarillo y al Mar de China Oriental, según la Guardia Costera de Japón. Seúl alega, por su parte, que estar dispuesto a «responder a las crecientes amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte», ha expresado el contraalmirante Kim Ji-hoon en declaraciones a Reuters. Y es que se trata de la tercera vez en lo que va de año que régimen norcoreano, con un poderoso arsenal compuesto por misiles hipersónicos y armamento nuclear que ha llegado incluso a ofrecer al presidente ruso Vladimir Putin para su ofensiva contra Ucrania, intenta poner en órbita un satélite espía tras ensayos fallidos en mayo y agosto. El Ejército de EE.UU. define al USS Carl Vinson (CVN 70) como «aeropuerto móvil» y «plataforma de ataque» con capacidad «para operar libremente en aguas internacionales en cualquier océano del mundo». Es uno de los 11 portaaviones operativos de la Armada estadounidense en la actualidad y el tercero de propulsión nuclear de clase Nimitz , por lo que cuenta con una extensa dotación (alrededor de 60) de cazas de combate, helicópteros y demás aviones de apoyo. También cuenta con capacidad de ataque contra objetivos en tierra y defensa frente a amenazas aéreas. Noticia Relacionada estandar No EE.UU. y Corea del Sur anuncian maniobras conjuntas mientras Kim llama a «hacer frente a cualquier guerra en cualquier momento» EP Los simulacros comienzan el próximo 21 de agosto hasta el 31, contará con entrenamiento de terreno, defensa civil y respuesta contra terrorismo y ciberataques Todos los aviones son lanzados, según la propia Armada, mediante «potentes catapultas» desde la proa del barco, los cuales regresan «enganchando un cable de acero con un gancho de detención que sobresale de la parte trasera del avión». Tiene su puerto base en San Diego (California ) y en el año 2009, fue sometido a una intensa revisión tras 25 años en activo. Actualmente, lleva ya casi 40, puesto que fue mandado construir en 1982 . Cada uno de ellos, tiene una vida útil de 50 años al igual que el resto de portaaviones de la Armada de EE.UU. Su tripulación está compuesta por 3.000 hombres y mujeres, además de otros 2.000 marineros que se encargan de la conducción y el mantenimiento de los aviones que viajan a bordo del barco. Recibe su nombre en honor al que fuera congresista por Georgia durante medio siglo, Carl Vinson. Impulsor de la ‘Ley de la Armada de los Dos Océanos de 1940’, más conocida como ‘Ley Vilson-Walsh’ , Vinson consiguió la autorización para construir enormes flotas para los Océanos Pacífico e Índico en la Segunda Guerra Mundial tras la derrota de Francia contra Alemania. Reuters / AFP / EFE Bien es sabido que Corea del Norte no se achica ante el tono beligerante de EE.UU. Desde que sucedió a su padre, el líder norcoreano ha llevado a cabo test de misiles de manera regular, con un considerable incremento de lanzamientos desde el año pasado durante el cual probó al menos 59 artefactos de acuerdo con informe del Ministerio de Defensa nipón. Una cifra que la BBC cifra en casi 90. Acuerdo en abril El Carl vinson llega a puerto apenas un mes después de que el USS Ronald Reagan , otro buque de guerra de similares características, atracara en la misma ciudad surcoreana. Ambos forman parte del acuerdo que Washington y Seúl alcanzaron en abril de este año para estrechar su cooperación en materia de armamento nuclear para contrarrestar las amenazas de Corea del Norte. Joe Biden prometió a su homólogo surcoreano, Yoon Suk Yeol, un papel más activo a cambio de no desarrollar sus propias armas nucleares. Sin ir más lejos, en una visita a Seúl la semana pasado como parte de su gira por Asia, el secretaro de Defensa estadounidense, Lloyd Austin , reafirmó que su país está comprometido a continuar con el despliegue de activos militares en Corea del Sur pese al incremento de las amenazas globales. Respondió con «sí» rotundo a la pregunta de si Washington iba a ser capaz de mantener sus gestos de fuerza, ya que «EE.UU. tiene el Ejército más poderoso del mundo. Podemos caminar y masticlar chicle al mismo tiempo», se jactó Austin.
