Aston Martin empieza a respirar después de un arranque de temporada que rozó el desastre absoluto. El AMR26 nació lleno de problemas mecánicos, vibraciones y dudas estructurales que dejaron a Fernando Alonso peleando más contra la fiabilidad que contra sus rivales en pista.
Como lo informan desde As, la situación llegó a ser tan alarmante que el equipo apenas pudo completar carreras durante las primeras citas del campeonato. Australia, China y Japón dejaron una imagen impropia de una escudería que soñaba con acercarse a la zona noble tras la llegada de Adrian Newey.
Sin embargo, el parón provocado por las cancelaciones de Bahréin y Arabia Saudí permitió a Aston Martin y Honda trabajar intensamente entre Silverstone y Sakura. El objetivo no era ganar velocidad, sino simplemente conseguir que el coche sobreviviera.
Y en Miami apareció el primer síntoma positivo. Los dos monoplazas verdes consiguieron terminar la carrera por primera vez esta temporada, algo que dentro del equipo fue interpretado casi como una pequeña victoria después de meses de frustración técnica.
Alonso pide paciencia mientras Aston Martin intenta salir del pozo
Mike Krack fue muy claro al reconocer públicamente la gravedad de la situación. El responsable de pista admitió que Aston Martin sufrió “problemas extraordinarios” con la unidad de potencia Honda y explicó que las mejoras actuales están relacionadas sobre todo con la reducción de vibraciones y la conducción del coche.
El ingeniero luxemburgués insistió en que las mejoras son “sustanciales”, aunque también lanzó un mensaje prudente a los aficionados. La distancia respecto a la competencia sigue siendo enorme y nadie dentro del equipo espera un milagro inmediato.
Fernando Alonso ya había anticipado este escenario semanas atrás. El asturiano dejó claro que no espera evoluciones importantes hasta después del verano, consciente de que primero debían solucionar los problemas estructurales antes de pensar en rendimiento puro.
La realidad actual sigue siendo dura para Aston Martin. Alonso apenas puede luchar contra Lance Stroll, Bottas o Checo Pérez mientras el resto de equipos continúan desarrollando sus coches. Cada carrera sin mejoras amplía todavía más la brecha competitiva.
Pero dentro de la escudería existe una sensación distinta respecto a las primeras semanas del año. Por primera vez sienten que entienden los fallos del AMR26 y que existe una hoja de ruta clara para salir del túnel. El problema es que en Fórmula 1 el tiempo nunca espera a nadie. @mundiario
