«Tres personas me atacaron», ha relatado, «eran personas islamistas y fascistas, partidarios del AKP (partido en el gobierno de Turquía) y del MHP(partido turco nacionalista)». El ataque es «una prueba de que todo lo que informamos sobre estas personas es correcto», ha interpretado, tras insistir en que continuará trabajando como periodista y nunca se rendirá. «Solo porque había muchos testigos en el patio, los atacantes no pudieron usar sus armas, eso me ha salvado esta vez, pero hagan lo que hagan no van a conseguir callarme».
La policía ha confirmado el ataque en el patio del edificio de apartamentos del distrito Neukölln de Rudow, donde vive Acarer. Tres hombres lo esperaban allí el miércoles por la noche alrededor de las 9:50 p.m. Dos de ellos lo golpearon y patearon. Cuando los vecinos se percataron de lo que estaba ocurriendo y alertaron a la policía, los perpetradores abandonaron a Acarer desplomado en el suelo y ya sin conocimiento. El hombre, de 48 años de edad, fue trasladado al hospital con heridas en la cabeza y dado de alta después de un tratamiento ambulatorio, informó un portavoz.
Debido a que Acarer sospechaba de su actividad como periodista detrás del ataque, la seguridad del Estado, responsable de los delitos políticos, se ha hecho cargo de la investigación. Los testigos han descrito a los tres perpetradores, pero la policía no ha dado a conocer sus nombres ni ha confirmado que hayan sido identificados, a pesar de que la víctima asegura que pudo reconocerlos.
Revelar información reservada
Acarer fue acusado junto con otros periodistas en Turquía de revelar información clasificada sobre actividades de inteligencia y seguridad del Estado. Según Amnistía Internacional, se trataba de informes de un empleado del servicio secreto turco asesinado en Libia. Escapando de las amenazas, el periodista llegó a Berlín con su esposa e hija en abril de 2017, con la ayuda de Reporteros sin Fronteras. En Berlín, desde donde ha seguido escribiendo artículos, se ha dedicado a aprender alemán y a continuar con los estudios de Antropología Social que cursó en la Universidad de Ankara. Durante dos décadas escribió para varios periódicos y revistas turcos, incluidos Cumhuriyet, Sabah, Habertürk y Milliyet. Más recientemente, fue periodista del diario de oposición Birgün e informó sobre asuntos relacionados con el terrorismo islamista, el fundamentalismo islámico y la guerra en Siria. En Berlín, Acarer encontró trabajo en el ‘taz Gazete’, un portal de noticias en turco del diario alternativo ‘taz’.
El diputado verde del Bundestag y de origen turco, Cem Özdemir, ha escrito en Twitter que «es indignante que los exiliados de Turquía deban temer por su seguridad en este país». El ataque se cuela en la precampaña electoral de cara a las generales del 26 de septiembre y arroja la pregunta sobre cuánta influencia debería tener Erdogan en Alemania. Muchos periodistas de origen turco también han acusado a Erdogan de ser responsable del ataque. El periodista turco Can Dündar, que también vive en el exilio en Alemania, ha calificado el ataque como «un mensaje directo» del jefe de Estado turco, «para dejarnos claro que Turquía podría atacar a un periodista crítico con el régimen incluso en Berlín». Otro periodista, Mesale Tolu, que estuvo detenido en Turquía durante varios meses en 2017, ha lamentado también desde Berlín que «mucha gente busca protección en Alemania y luego se expone a la violencia agresiva aquí también. Eso debe llegar a su fin».
