El susto inicial en la parroquia blanquiazul ha comenzado a dar paso a un clima de contenida serenidad. Tras el revés sufrido en la última jornada de liga frente al Real Betis, la afición del Deportivo de A Coruña respira con mayor tranquilidad al ver iniciar la cuenta atrás para el retorno de su gran referente ofensivo, quien ya vela armas en tierras gallegas tras pasar con éxito por el quirófano.
El gabonés Pierre-Emerick Aubameyang ya se encuentra de nuevo en la ciudad tras haberse sometido a una intervención quirúrgica en Madrid. La artroscopia, destinada a solventar la rotura en el menisco externo de su rodilla derecha, se desarrolló sin complicaciones en las instalaciones del prestigioso Centro Olympia de Madrid.
La llegada del ariete a la estación de tren herculina a última hora de la tarde deparó las primeras imágenes tras su paso por la capital. Apoyado con firmeza sobre dos muletas y luciendo un aparatoso vendaje en la articulación convaleciente, el delantero dejó patente un semblante de máxima tranquilidad frente a la expectación generada entre los medios presentes.
Al ser abordado a pie de andén por el periodista de La Opinión, José Manuel Gutiérrez, el atacante africano disipó de inmediato las dudas sobre el resultado del procedimiento. «Bien, ha ido todo bien», confirmó de forma escueta pero contundente, confirmando que la fase más crítica de este percance ha quedado solventada y que la recuperación médica marcha según lo previsto.
Consciente del enorme impacto que supone su baja en pleno estado de gracia para la masa social deportivista, el futbolista no dudó en lanzar un caluroso mensaje de aliento hacia la grada de Riazor: «Tranquilos, es parte de la vida, vamos a volver más fuertes». Emocionado por la cascada de muestras de cariño recibidas a través de las redes sociales, Aubameyang inicia ahora una rehabilitación estipulada en un plazo de entre cinco y seis semanas, el cual podría prorrogarse hasta ocho en función de la evolución biológica del tejido operado.
La bendición del parón y la Aubadependencia en Riazor
Por fortuna para los intereses del conjunto deportivista, el arranque de este proceso de rehabilitación coincide de lleno con el parón por el parón internacional. La ausencia de competición oficial en LaLiga durante los próximos dos fines de semana concede un valioso balón de oxígeno al cuerpo técnico, que dispondrá de un margen de oro para reajustar piezas y amortiguar el impacto de un contratiempo que apartará al delantero de los terrenos de juego durante, como mínimo, los tres siguientes compromisos ligueros.
El cuerpo técnico encabezado por Antonio Hidalgo se ve abocado a rediseñar de forma obligada su propuesta ofensiva. La trascendencia de Aubameyang en los esquemas del cuadro coruñés trasciende con creces lo puramente cuantitativo, pues el internacional gabonés venía de encadenar dianas en las cinco primeras jornadas del campeonato de manera consecutiva, erigiéndose en el auténtico faro y pulmón de un bloque acostumbrado a gravitar en torno a su pegada en el área rival.
Las cifras que acreditan el rendimiento del ariete africano explican a la perfección la inquietud generada en el entorno blanquiazul. De los diez puntos cosechados por el Dépor en las siete primeras fechas disputadas, nueve llevaron el sello directo del gabonés: sus goles rescataron valiosos empates frente a Elche, Málaga y Getafe, abrió brecha en el triunfo ante el Valencia y firmó una exhibición memorable frente al Villarreal con un doblete de asistencias y el tanto definitivo del triunfo.
Esfuerzo colectivo
Ante este escenario, el desafío para el técnico deportivista durante las próximas semanas adquiere una dimensión colosal. La escuadra gallega deberá demostrar madurez táctica para mantener el ritmo competitivo y afianzarse en la tabla, distribuyendo la responsabilidad del gol entre el resto de piezas del ataque mientras su máxima referencia inicia el protocolo de recuperación médica.
Como ya mencionamos en Mundiario en un trabajo anterior, Hidalgo tendrá que exprimir el potencial de todas y cada una de las piezas ofensivas de su plantilla para intentar llenar el vacío que dejará el gabonés durante su ausencia forzada. Futbolistas como Yeremay o Mario Soriano deberán dar un paso al frente y poner su talento al servicio del colectivo para mantener a flote al equipo en un momento paradójicamente dulce, con el Dépor rozando incluso las posiciones europeas en la élite del fútbol español.
Mientras tanto, con Aubameyang ya instalado en A Coruña para ponerse en manos de los fisioterapeutas y con la moral intacta pese al percance, el deportivismo asume la prueba con entereza. Riazor se prepara para arrimar el hombro en un tramo exigente del calendario, conjurándose para resistir mientras avanza la cuenta atrás para volver a ver sobre el césped a su gran estrella. @mundiario
