La multinacional de comida rápida Burger King España ha tomado una decisión drástica que ha sacudido las redes sociales y el panorama de los creadores de contenido en el país. La compañía ha anunciado la retirada inmediata del menú personalizado del streamer gallego El Xokas, que formaba parte de la esperada campaña promocional Grand King. Esta iniciativa comercial, que el año pasado logró superar la barrera del millón de consumiciones vendidas, enfrenta a varios de los influencers más destacados del territorio nacional para ver quién consigue diseñar la hamburguesa más exitosa entre los consumidores.
La propuesta gastronómica del creador de contenido lucense consistía en una hamburguesa Cheese Bacon Classic acompañada de vegetales frescos, un producto que ya no estará disponible para los clientes en ningún establecimiento de la franquicia. La marca ha decidido apartar al streamer tras la enorme campaña de presión vecinal y las quejas de miles de usuarios en la plataforma social X. Los internautas exigían de forma unánime la rescisión del contrato de patrocinio al considerar totalmente inadmisible que una multinacional mantuviera relaciones comerciales con un perfil que protagoniza constantes salidas de tono.
A través de un comunicado oficial difundido en sus historias de Instagram, la dirección de comunicación de la cadena de hamburgueserías ha querido marcar una línea roja insalvable respecto al comportamiento de sus colaboradores. La empresa ha expresado de forma contundente que las manifestaciones vertidas por el streamer no representan en absoluto los principios éticos y los valores de respeto que defienden como marca comercial. Asimismo, la dirección ha pedido disculpas públicas a todos los clientes que se hayan podido sentir molestos por el inicio de esta alianza publicitaria, confirmando que la competición seguirá con los otros tres participantes.
La campaña de marketing Grand King continuará su curso habitual en los restaurantes españoles con las propuestas de la creadora de contenido de moda Marta Díaz, la influencer Marina Rivers y el especialista gastronómico Peldanyos. La exclusión del menú del gallego supone un duro varapalo para la repercusión de la iniciativa, pero la compañía ha primado la protección de su reputación corporativa por encima del beneficio económico. El historial de polémicas del streamer ya había generado reticencias en el pasado, pero los acontecimientos de esta semana han colmado la paciencia de los responsables de la marca.
El desencadenante definitivo de esta ruptura comercial se originó durante una de las últimas transmisiones en directo del influencer en su canal de Twitch, donde analizó la relación sentimental del futbolista francés Kylian Mbappé con la actriz Ester Expósito. El Xokas criticó con dureza el posicionamiento político que la intérprete de la serie Élite ha manifestado públicamente en diversas ocasiones, llegando a realizar valoraciones sumamente controvertidas sobre la viabilidad de una relación de pareja basándose en las diferencias ideológicas de sus integrantes. Sus palabras despertaron un alud inmediato de críticas por el tono despectivo empleado hacia la actriz madrileña.
El precio de la soberbia en las campañas publicitarias de la era digital
La tormenta mediática en torno a las declaraciones del streamer se intensificó notablemente debido a la altiva reacción que mostró ante las recriminaciones de sus espectadores en el chat del directo. Lejos de entonar el mea culpa o rebajar la tensión del debate, el comunicador gallego optó por hacer gala de su estatus financiero y de los cuantiosos ingresos económicos que percibe por sus acuerdos publicitarios. El creador de contenido presumió de que la remuneración obtenida por su colaboración con la multinacional superaba con creces los ingresos acumulados por los padres de sus críticos durante dos décadas de actividad laboral.
Esta desafortunada comparación socioeconómica, donde el streamer utilizó de forma directa el nombre y la imagen de Burger King para menospreciar a los usuarios, fue el detonante definitivo para que la empresa interviniera de urgencia. Los responsables del departamento de marketing consideraron que el comportamiento del influencer resultaba totalmente incompatible con la cercanía y la empatía que la marca busca proyectar en su base de clientes habituales. La rescisión del contrato publicitario se ejecutó en cuestión de horas para cortar cualquier vinculación entre la hamburguesa y la controvertida figura del streamer.
La polémica coincide en el tiempo con la fase final de la Copa del Mundo, un contexto donde la figura de Kylian Mbappé y su entorno personal acaparan un interés informativo sin precedentes en la prensa del corazón y deportiva. La vinculación de Ester Expósito con el delantero galo ha multiplicado el impacto de cualquier comentario relacionado con la pareja, elevando la repercusión de las palabras del streamer a una escala internacional. Este incremento de la visibilidad ha hecho que el desliz del creador de contenido de Twitch resultara imposible de obviar para los patrocinadores.
Las consecuencias de este despido publicitario abren un debate muy profundo sobre los límites de la libertad de expresión de los líderes de opinión digitales y el nivel de control que las marcas ejercen sobre sus embajadores. Los analistas del sector publicitario prevén que este suceso sirva de aviso para otros creadores de contenido que suelen basar su éxito en la provocación constante y el conflicto en directo. Las grandes marcas demuestran que no dudarán en aplicar cláusulas de rescisión por comportamiento inapropiado cuando su imagen corporativa corra el riesgo de verse salpicada por la polémica.
Por el momento, el creador de contenido gallego no ha ofrecido una respuesta detallada a la decisión de la cadena alimenticia de retirar su hamburguesa Cheese Bacon Classic de los expositores de todo el país. La comunidad de seguidores de Twitch aguarda expectante su próximo directo para comprobar si el streamer mantiene su habitual postura desafiante o si, por el contrario, decide rectificar tras la importante pérdida económica que le supone la cancelación del patrocinio. El desenlace de la campaña Grand King se decidirá en los mostradores sin la presencia del menú más polémico y controvertido del año. @mundiario

