Todo el mundo parece estar decepcionado por lo hecho hasta ahora por Rusia en Ucrania. Y no solo en lo referente a los destrozos y potenciales violaciones de usos y leyes de la guerra, sino también a la «performance» de sus tropas tras la invasión. La paradoja surge espontáneamente al contrastar la baja valoración que se está dando a las capacidades rusas mostradas tras la invasión, con la urgencia de elevar los presupuestos de defensa, exigida a los países que gastan menos del 2% del respectivo PIB.
Rusia parece estar preparando una gran ofensiva en el Donbass y, desde ahí, posiblemente, hacia el oeste para alcanzar el codo del río Dniéper (Dnipropetrovsk-Zaporiyia), que sería el objetivo operacional de la nueva… Ver Más

