Celta y Málaga se citan en Balaídos con la primera victoria como urgencia

Celta y Málaga llegan este domingo a Balaídos unidos por una necesidad que empieza a pesar: ganar. Los vigueses han disputado cinco partidos y suman tres puntos; los andaluces llevan cuatro encuentros, dos puntos y tampoco conocen todavía la victoria en su regreso a Primera.

La situación del Celta resulta especialmente preocupante por la falta de producción ofensiva. El equipo de Claudio Giráldez únicamente ha marcado dos goles en cinco jornadas y viene de empatar consecutivamente contra Real Sociedad y Getafe. Tiene el balón durante largos tramos, pero continúa encontrando demasiadas dificultades para transformar esa posesión en ocasiones claras.

Balaídos tampoco ha servido hasta ahora como refugio. El Celta perdió sus dos primeros partidos en casa, 1-2 frente a Osasuna y 0-2 contra el Athletic. El encuentro ante el Málaga ofrece una tercera oportunidad y una obligación creciente de comenzar a convertir el dominio territorial en puntos.

El Málaga llega con dos puntos, uno menos que el Celta, pero también con un partido disputado menos. Su arranque necesita además contexto. Las dos derrotas se produjeron lejos de La Rosaleda y frente a Atlético de Madrid y Real Madrid, dos encuentros en los que partir con desventaja entraba dentro de cualquier previsión razonable para un recién ascendido.

En casa, en cambio, el equipo andaluz todavía no ha perdido. Empató 1-1 frente al Deportivo y 0-0 contra el Levante, un encuentro en el que incluso dispuso de un penalti para adelantarse. No ha ganado, pero tampoco puede interpretarse su comienzo igual que el del Celta: el Málaga ha sumado en los partidos que estaban mucho más cerca de su verdadera Liga.

La obligación resulta mayor para los vigueses. El Celta tiene tres puntos después de cinco jornadas, ha marcado únicamente dos goles y todavía no conoce la victoria. Valencia, Osasuna, Athletic, Real Sociedad y Getafe han sido sus primeros cinco adversarios, un calendario sin ninguno de los tres grandes que hace más difícil justificar que el equipo continúe instalado en la zona baja.

Balaídos agrava todavía más esa necesidad. Osasuna ganó 1-2 y el Athletic se impuso 0-2, por lo que el Celta todavía no ha sumado un solo punto delante de su afición. El Málaga aparece ahora como la primera oportunidad clara para cambiar esa dinámica ante un rival recién ascendido y llamado, en principio, a pelear por la permanencia.

Eso no convierte el encuentro en sencillo. El Málaga ya demostró contra el Deportivo y el Levante que puede competir cuando se enfrenta a equipos de un escalón más próximo al suyo. Para el Celta, el reto será distinto: tendrá que asumir la iniciativa y encontrar soluciones contra un adversario que probablemente no necesite exponerse para sentirse cómodo con el desarrollo del partido.

El domingo no enfrenta, por tanto, a dos equipos con exactamente la misma urgencia. El Málaga necesita empezar a ganar, pero su calendario explica buena parte de esos dos puntos. El Celta necesita hacerlo mucho más: lleva una jornada más, apenas aventaja en un punto a un recién ascendido y ha dejado pasar cinco partidos sin enfrentarse todavía a ninguno de los grandes. Balaídos empieza a exigir una respuesta. @mundiario