Medio siglo de cárcel . Ese puede llegar a ser el castigo por criticar a la monarquía en Tailandia . Lo sabe de primera mano, para su desgracia, Mongkol «Busbas» Thirakot, activista destinatario de dicha sentencia, la más larga impuesta nunca por la ley de lesa majestad. La aplicación de esta norma, que persigue toda crítica vertida contra la familia real, representa el retroceso del país asiático en materia de libertades civiles. Thirakot, vendedor de ropa y activista político de treinta años residente en la ciudad septentrional de Chiang Rai, había sido condenado en enero de 2023 a veintiocho años de cárcel por catorce publicaciones de Facebook en las que protestaba contra la monarquía de su país . Tras examinar once más, un tribunal ha añadido este jueves otros veintiocho años, hasta un total de cincuenta. Se trata de una cuantía sin precedentes , según ha señalado Abogados Tailandeses por los Derechos Humanos (ATDH), organización que «proporciona asistencia legal a aquellas personas cuyos derechos civiles, políticos y humanos han sido vulnerados». Hasta ahora, la mayor pena databa de enero de 2021, cuando la funcionaria Anchan Preelert fue condenada a ochenta y siete años de cárcel por «difamar al monarca», reducidos a cuarenta y tres después de que esta reconociera su culpabilidad. La ley, recogida en la sección 112 del Código Penal tailandés, contempla cuantiosas multas y hasta quince años de cárcel por cada «ofensa» al extravagante rey Vajiralongkorn o a la Casa Real en general . Esta permanece en vigor, blindando el pilar de la arquitectura política tailandesa, pese al marcado rechazo social y la formación el verano pasado del primer Ejecutivo civil tras una década de dictadura militar. Paralización democrática En el verano de 2020, unas protestas multitudinarias tomaron las calles del país exigiendo una delimitación del papel de la monarquía y del Ejército. Desde entonces, casi 2.000 personas han sido procesadas por participación y expresión política, y al menos 262 de ellos han sido acusados de quebrantar la ley de lesa majestad, según cifras proporcionadas por ATDH. Las exigencias populares encontraron cauce institucional en el partido Hacia Adelante , que recogió ambas cuestiones en su programa. La formación se impuso con claridad en las elecciones de mayo de 2023, conquistando el 38% de los votos. Su victoria, sin embargo, representaba una amenaza que los poderes fácticos no podían tolerar. Tanto fue así que los populistas de Pheu Thai y los militares, después de décadas de violentos enfrentamientos que colocaron al país al borde de una guerra civil , acabaron por pactar la formación de un nuevo Gobierno liderado por Srettha Thavisin. Este acuerdo incluyó también el regreso a Tailandia de Thaksin Shinawatra tras quince años en el exilio. El antiguo primer ministro, cuya figura dividió la sociedad en amor y odio, podría optar a la libertad condicional el mes próximo tras recibir un indulto real en septiembre. Noticias Relacionadas estandar Si Menos próspera, más pequeña: los datos de 2023 muestran la ralentización estructural de China Jaime Santirso estandar Si China arrebata otro aliado a Taiwán dos días después de sus elecciones Jaime Santirso Este arreglo pudo llevarse a cabo gracias a una reforma realizada por la Junta Militar, la cual impuso la necesidad de alcanzar una mayoría absoluta bicameral –así, a los 500 escaños del Parlamento en liza se sumaban los 250 de un Senado bajo control absoluto del aparato–. La operación incluyó también la inhabilitación de Pita Limjaroenrat, el telegénico líder de Hacia Adelante formado en Harvard. Ahora, el Tribunal Constitucional podría exigir este mismo mes la disolución de Hacia Adelante , por su pretensión de retirar la ley de lesa majestad. La formación correría de este modo la misma suerte que su predecesora, Futuro Adelante, eliminada tras el tercer puesto alcanzado en las elecciones de 2019. El auge experimentado por las reformistas en 2019 y 2023 cuantifica, con más claridad que cualquier otra expresión, los anhelos de una sociedad atrapada en el silencio.
