«Herbert, Herbert, Herbert», reclamaba una multitud el domingo por la noche en la sede del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ). El presentador dio la bienvenida a Herbert Kickl al escenario presentándolo como el nuevo «canciller del pueblo», una provocación deliberada. La propaganda nacionalsocialista acuñó ese título para Adolf Hitler antes de que permitiera que lo llamaran ‘Führer’ y Kickl utiliza el término de forma provocativa, a pesar o debido a la indignación que causa, estampado con su imagen en botones de solapa, camisetas del partido y en los vehículos de campaña. La euforia estallaba con su aparición y su grito de victoria . Con el 28,9% de los votos y un aumento respecto a la anterior votación de… Ver Más

