Justo el último día de Ronald Reagan en la Casa Blanca, el 20 de enero de 1989, Colin Powell -por entonces responsable del Consejo de Seguridad Nacional- se acercó hasta un despacho oval casi vacío para trasmitir un definitivo parte de novedades: «Señor presidente, hoy el mundo está tranquilo». Pese a un optimismo casi genético, este Eisenhower negro no ha podido repetir algo parecido desde noviembre del 2004, cuando optó por dejar el Departamento de Estado en el segundo mandato de George W. Bush.
Ningún país es inmune al poder de las entelequias. Y la mitología fundacional de Estados Unidos, conocida como el «sueño americano», insiste en que es posible llegar desde cero hasta lo más alto. Powell encarnó a… Ver Más

