Comienza la nueva era Mourinho en el Real Madrid: ¿Salvación o caos total?

La victoria electoral de Florentino Pérez ha desencadenado de forma automática el primer gran movimiento estratégico en la parcela deportiva del club blanco. El técnico portugués José Mourinho se convertirá en el nuevo inquilino del banquillo madridista para afrontar una segunda etapa institucional. El regreso del preparador luso se produce exactamente trece años después de certificar su salida de la entidad en la campaña 2013.

La entidad de Concha Espina deberá abonar de forma inmediata una cantidad de quince millones de euros al Benfica en concepto de cláusula de rescisión. Este desembolso económico ha sufrido un notable incremento respecto a los siete millones presupuestados originalmente debido a las demoras del proceso electoral. Solventado el trámite financiero, el preparador de Setúbal asumirá el mando con una ingente cantidad de tareas pendientes.

El escenario deportivo que hereda el nuevo cuerpo técnico presenta notables similitudes con la delicada situación que el luso ya tuvo que revertir en el año 2010. La obligatoria reestructuración del plantel profesional deberá venir acompañada de la consecución de títulos de forma inmediata. Los despachos de Valdebebas ya han concretado los fichajes de Konaté y Dumfries, además de sellar la continuidad de Rüdiger.

El capítulo de salidas del primer equipo cuenta con las bajas confirmadas de los veteranos Dani Carvajal y David Alaba. Asimismo, los rectores deportivos dan prácticamente por amortizada la etapa del centrocampista Dani Ceballos en la disciplina blanca. El club deberá evaluar el futuro de efectivos como Fran García, Camavinga, Brahim Díaz o el joven Mastantuono.

La presidencia ha reservado una partida económica de ciento cincuenta millones de euros destinada a regalarle una súper estrella internacional al entrenador. A partir de esa incorporación galáctica, la dirección deportiva sopesa tramitar entre tres y cuatro fichajes complementarios para el puzle. Nombres como Nico Paz, Jacobo Ramón o Víctor Muñoz permanecen bajo el radar de la comisión técnica.

La pacificación del vestuario y la reestructuración médica centran las prioridades de Mou

Mourinho tendrá que dictaminar el porvenir de varios canteranos con proyección como Thiago Pitarch, Joan Martínez o Diego Aguado. Más allá de la confección de las líneas de juego, el luso deberá intervenir con urgencia en la problemática parcela física. El rendimiento colectivo se vio severamente mermado la pasada campaña tras registrarse un alarmante historial de cincuenta y ocho lesiones.

Las metodologías médicas provocaron severas fricciones entre el anterior técnico, Xabi Alonso, y las altas esferas de la zona noble. Para atajar la crisis de bajas, la entidad reincorporó al doctor Niko Mihic y devolvió el mando físico a Antonio Pintus. El preparador portugués vigilará de cerca el desarrollo de estos departamentos para evitar nuevos contratiempos médicos.

Otra de las peticiones expresas del entrenador de Setúbal se centra en la restauración de una figura organizativa muy específica. Mourinho ha solicitado la incorporación de un perfil próximo al plantel que asuma las funciones de un team mánager institucional. Este rol replicaría las tareas de enlace que en su día ejerció Zinedine Zidane durante la primera etapa del luso.

La misión primordial de este cargo será actuar como un hilo conductor fluido entre las inquietudes del vestuario y la planta presidencial. La pacificación de las relaciones humanas se presenta indispensable tras una escalada de tensión interna insostenible. La convivencia en la ciudad deportiva sufrió un fuerte desgaste que tuvo su punto álgido en la pelea entre Valverde y Tchouaméni.

Florentino Pérez ha elegido de forma decidida al técnico portugués como la figura idónea para restablecer la disciplina y el orden perdidos. La presentación oficial del estratega se llevará a cabo en las próximas fechas ante la expectación de los aficionados. Mourinho asume el desafío con la máxima exigencia de devolver al Real Madrid a la senda de los éxitos deportivos. @mundiario