¿Cómo se financió la millonaria compensación del príncipe Andrés a Virginia Giuffre?

Cuatro años después de que el príncipe Andrés alcanzara un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre para esquivar un proceso judicial en Estados Unidos, salen a la luz detalles clave sobre la procedencia de los fondos que hicieron posible aquel pacto. Según publica el tabloide británico The Sun, los cerca de 14 millones de euros abonados a Giuffre no habrían salido exclusivamente del patrimonio personal del duque de York, sino que procedían en gran medida de recursos vinculados a la familia real.

El acuerdo, cerrado en febrero de 2022, evitó que Andrés Mountbatten-Windsor tuviera que sentarse ante un tribunal para responder a las acusaciones de abusos sexuales cuando la demandante era menor de edad y formaba parte del entorno del financiero Jeffrey Epstein. Aunque el príncipe siempre negó los hechos, optó por una compensación económica que puso fin al procedimiento civil.

El reparto del pago: fondos familiares para apagar el incendio

De acuerdo con la información difundida, una parte sustancial del dinero habría sido aportada por la entonces reina Isabel II, que habría contribuido con aproximadamente ocho millones de euros. A esa cantidad se sumarían unos tres millones procedentes del patrimonio del príncipe Felipe y cerca de 1,7 millones facilitados por el actual monarca, Carlos III.

La revelación resulta especialmente delicada porque, según fuentes citadas por el rotativo, Andrés no habría reintegrado esas cantidades a la familia. El plan inicial del príncipe para hacer frente al desembolso pasaba por la venta de su chalet en Verbier (Suiza), pero la operación no generó los beneficios esperados.

Desde el entorno real se habría considerado que cerrar el litigio con rapidez era prioritario para evitar un juicio con repercusiones internacionales que empañara el Jubileo de Platino de Isabel II. La estrategia buscaba contener el daño reputacional en un momento simbólico para la monarquía británica.

Una relación controvertida con Epstein

El trasfondo del caso se remonta a la relación del príncipe con Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales. Virginia Giuffre sostuvo que fue forzada a mantener relaciones con Andrés en tres ocasiones cuando tenía 17 años. Una fotografía tomada en Londres, en la que aparece el duque junto a la joven y Ghislaine Maxwell —posteriormente condenada por tráfico sexual—, se convirtió en uno de los elementos más mediáticos del escándalo.

El príncipe ha reiterado en numerosas ocasiones que no recuerda haber conocido a Giuffre y ha negado cualquier conducta inapropiada. También aseguró haber roto su relación con Epstein en 2010, tras la primera condena del financiero. Sin embargo, la filtración posterior de correos electrónicos que apuntaban a contactos posteriores debilitó esa versión y agravó la crisis institucional.

Consecuencias dentro de la Casa Real

El impacto del caso fue devastador para la posición pública del duque de York. Perdió sus funciones oficiales, sus patronazgos y el tratamiento de “Su Alteza Real” en actos públicos. Bajo el reinado de Carlos III, la presión aumentó y finalmente abandonó la residencia de Royal Lodge, consolidando su apartamiento de la primera línea institucional.

La muerte de Virginia Giuffre el pasado abril, a los 41 años, volvió a situar el caso en el foco mediático. Poco después se publicó su libro de memorias, donde relataba los abusos sufridos en el entorno de Epstein.

La revelación sobre el origen de los fondos añade un nuevo capítulo a una crisis que ha erosionado la imagen de la monarquía británica. Más allá de la responsabilidad penal —que nunca llegó a dirimirse en juicio—, el debate se desplaza ahora hacia la dimensión ética y política: hasta qué punto la institución asumió el coste económico para evitar una vista pública que habría sometido a uno de sus miembros a un escrutinio judicial sin precedentes. @mundiario