De la Cumbre Atlántica del pasado jueves, celebrada en Bruselas, salieron tres mensajes complementarios. Uno, doméstico, de cohesión y refuerzo de la unidad de los 30 aliados, destacando la validez y el beneficio que el paraguas atlántico significa para todos ellos. Otro, a Putin, de condena por la invasión de Ucrania, sintetizado así por Biden: «Si Rusia empleara armas químicas tendrá la respuesta adecuada». Y el tercero, a los ucranianos, de confirmación de la solidaridad y el soporte aliados en su lucha contra la agresión sufrida.
La situación en el teatro, tras la rebaja del nivel de ambición ruso en su nuevo Plan de Campaña, es confusa. Llegan noticias de la persistencia,o incluso del incremento de bombardeos rusos a ciudades,… Ver Más

