Con la muerte de Franco Baresi se nos va una parte de la historia del fútbol

El fútbol mundial llora la pérdida de uno de sus defensores más legendarios. Franco Baresi, histórico capitán del AC Milan y pilar fundamental de la selección italiana, ha fallecido este 31 de julio a los 66 años de edad. El histórico zaguero se encontraba ingresado en la clínica Humanitas de Rozzano, a las afueras de Milán, donde su estado de salud sufrió un severo deterioro tras una prolongada lucha de cerca de un año tras someterse a la extirpación de un nódulo pulmonar.

La noticia ha sido confirmada de forma oficial por el propio AC Milan, la entidad de su vida, a través de un emotivo comunicado en el que expresan el incalculable vacío que deja su marcha. El club ha destacado que la integridad, el ejemplo y el liderazgo de Baresi quedarán para siempre grabados en la identidad y en la historia de la institución. Las muestras de condolencia de la afición ‘rossonera’ y de estamentos de todo el planeta deportivo se han sucedido de manera inmediata.

La última aparición pública del inolvidable dorsal 6 tuvo lugar en febrero, cuando tuvo el honor de portar la antorcha olímpica en el estadio de San Siro junto a Beppe Bergomi con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. A partir de ese momento, sus responsabilidades como vicepresidente honorario de la entidad milanista se vieron reducidas por la evolución de su enfermedad, alejándolo progresivamente del día a día del primer equipo.

Baresi representó el prototipo perfecto del líbero moderno y encarnó el concepto de ‘One Club Man’ al defender una única camiseta a nivel de clubes entre 1977 y 1997. A lo largo de dos décadas de trayectoria con el escudo ‘rossonero’, disputó un total de 719 encuentros oficiales, convirtiéndose en el eje defensivo sobre el que se cimentaron los míticos equipos dirigidos por Arrigo Sacchi y Fabio Capello que dominaron el balompié europeo.

Su deslumbrante palmarés con el Milan incluye tres Copas de Europa (1989, 1990 y 1994), seis títulos de la Serie A, dos Copas Intercontinentales, dos Supercopas de Europa y cuatro Supercopas de Italia. En reconocimiento a su inestimable contribución y su capitanía ejemplar, el club decidió retirar de manera permanente el dorsal número 6 tras su despedida definitiva de los terrenos de juego en 1997.

Un legado imborrable defendiendo los colores de Italia

Con la Azzurra, Franco Baresi acumuló 81 internacionalidades y protagonizó hitos insuperables en la historia del torneo de selecciones más prestigioso del planeta. Se consagró campeón en la edición de España 1982 y ostenta el hito único en el fútbol mundial de haber conquistado los tres escalones del podio mundialista, tras finalizar en tercera posición en Italia 1990 y como subcampeón en Estados Unidos 1994.

En la cita norteamericana de 1994, Baresi firmó una de las gestas más recordadas de la competición al reaparecer de manera milagrosa en la gran final contra Brasil. Apenas unas semanas después de haberse sometido a una cirugía de menisco durante la fase de grupos, el capitán completó un partido memorable neutralizando el ataque rival durante 120 minutos en la calurosa tarde de Pasadena.

Su marcha deja un vacío irreparable en el panorama futbolístico, que despide a una de las figuras más elegantes, respetadas y determinantes de la demarcación defensiva. Instituciones, excompañeros y personalidades del deporte continúan rindiendo homenaje al legado de un futbolista cuyo nombre permanecerá ligado para siempre a la época dorada del fútbol italiano.

El AC Milan ha habilitado los canales pertinentes para que los aficionados puedan trasladar sus mensajes de apoyo y despedida a la familia de la leyenda. La ciudad de Milán y el balompié internacional preparan diversos actos de homenaje para honrar la memoria del eterno capitán en los próximos días.

La huella de Franco Baresi trasciende los títulos acumulados en su vitrina, quedando para la posteridad como el estándar definitivo de lectura táctica, compromiso institucional y elegancia sobre el césped. El deporte rey despide a una referencia absoluta que guió a toda una generación de defensores. @mundiario