Este no es el relato de una víctima. Me niego a considerarme así. Yo no me quejo, yo denuncio; y aunque tenía sobre mí todo el peso de la dictadura cubana, traté de ser fuerte, para mí no existía otra opción. Estuve cuatro días detenida e incomunicada en dos de las estaciones policiales de La Habana, compartí celda con varias de las mujeres, incluso menores de edad, arrestadas durante y después de las manifestaciones del domingo 11 de julio (11-J) de 2021 en la capital cubana. Todavía pienso en cada una de ellas, en sus historias, incertidumbre, desesperación, estado de indefensión. Ellas, y los cientos de detenidos en esos días, son las víctimas principales de este régimen, para el que… Ver Más

