La selección Argentina ha cerrado formalmente el capítulo más dorado e irrepetible de su historia deportiva para abrir paso a una nueva era en el liderato de su vestuario. Tras la marcha de Lionel Messi y el relevo generacional de Nicolás Otamendi, dos pilares intocables en la consecución de la tercera estrella mundial, el brazalete de capitán ya tiene dueño oficial. El seleccionador nacional, Lionel Scaloni, despejó cualquier atisbo de especulación al confirmar que el nuevo jefe de la Albiceleste sobre el césped será Cristian Romero.
La designación fue oficializada desde el predio de la Asociación del Fútbol Argentino en Ezeiza, publicada por algunos de los medios más importantes del país sudamericano como Olé, donde el técnico compareció ante los medios de comunicación para fijar la estructura de mando del plantel. «El capitán va a ser Cuti. Ya era el tercer capitán después de Leo y Ota. Cuti es el indicado», aseveró el estratega santafesino de manera categórica, zanjando el debate abierto sobre la jerarquía del vestuario tras el adiós del astro rosarino.
A sus 28 años y consolidado como una de las piezas angulares del Atlético de Madrid en el fútbol europeo, el zaguero cordobés da un paso al frente para asumir la capitanía principal. Su nombramiento representa una transición natural y consensuada dentro del grupo, donde su liderazgo silencioso, su contundencia en los duelos y su compromiso intachable le han granjeado el respeto y la admiración unánime de todos sus compañeros de filas.
El artículo publicado por el citado medio asegura que el entrenador remarcó además que Romero estará arropado por una sólida guardia de veteranos del combinado nacional. La estructura de responsabilidades situará a Emiliano Martínez como segundo capitán albiceleste, contando además con la jerarquía de futbolistas con peso institucional de la talla de Rodrigo De Paul y Lautaro Martínez para tomar el testigo cuando las circunstancias del juego lo demanden.
Portar la cinta albiceleste no constituye una experiencia inédita para el defensor formado en Belgrano de Córdoba, quien ya rebasa las cincuenta internacionalidades con la absoluta. Romero ha ejercido el rol de capitán en tres encuentros oficiales anteriores: en el triunfo por 1-0 ante Chile a domicilio por Eliminatorias Sudamericanas, en un amistoso preparatorio frente a Venezuela y el pasado marzo en la victoria por 2-1 ante Mauritania.
El reto del debut frente a Bolivia y la nueva identidad
El estreno formal del zaguero colchonero como líder permanente del combinado nacional tendrá lugar de manera inminente en la presente ventana internacional. El primer examen de la era post-Messi está programado para este 30 de septiembre en el duelo frente a Bolivia, antes de que el calendario de compromisos en octubre mida a los campeones del mundo contra las selecciones africanas de Burkina Faso y Benín.
La transición no elude la inevitable nostalgia que despierta la despedida de futbolistas que marcaron una época de gloria sin precedentes. Sin embargo, el cuerpo técnico confía ciegamente en que el carácter volcánico, la agresividad bien entendida y la seguridad defensiva que transmite Romero contagien a los futbolistas más jóvenes que empiezan a integrarse en las convocatorias de la absoluta.
Scaloni busca asegurar que el bloque mantenga intacta esa voracidad competitiva que le llevó a dominar el concierto internacional, cimentando el nuevo ciclo desde la retaguardia. En lugar de trasladar la presión del brazalete a los atacantes llamados a desequilibrar en los metros finales, la selección opta por la solvencia y la firmeza de un marcador implacable para custodiar el prestigio del escudo.
La afición argentina aguarda con enorme expectación la salida del equipo al verde con el número trece luciendo la cinta en el brazo izquierdo. La decisión ha sido recibida con un respaldo mayoritario entre los hinchas, quienes identifican en el central rojiblanco la encarnación perfecta de la garra, el orgullo y la templanza indispensables para defender la camiseta de la tres veces campeona del mundo.
Cristian Romero asume el reto más trascendental de su carrera deportiva con la madurez que otorga haber ganado todo con su país. Lejos de la sombra alargada de las grandes leyendas del pasado, el central cordobés se prepara para comandar a la Albiceleste en su refundación competitiva, encabezando desde la zaga el camino hacia los próximos desafíos internacionales.
Grandes capitanes del pasado
Lionel Messi ya es historia en la selección Albiceleste, pero no fue ni mucho menos el único gran capitán que ha tenido ese equipo nacional. Grandes nombres han tenido el honor de portar ese brazalete, entre ellos el legendario Diego Armando Maradona.
El fallecido Pibe de Oro tomó las riendas de la selección después de otro mítico exfutbolista como Daniel Passarella. Desde el Mundial de México 86 hasta Estados Unidos 1994, el zurdo fue el estandarte principal de Argentina y el gran responsable del título conseguido en tierras aztecas y del subcampeonato en Italia 90.
Hablando de Passarella, el que fuera gran referente de la selección dirigida por César Menotti en el Mundial de 1978, en el que Argentina se tituló por primera vez, y en España 82, fue durante mucho tiempo el gran líder del vestuario, amparándose en su fuerte liderazgo y su gran talento como uno de los mejores defensores de su época.
Ahora, otro zaguero, como lo es el Cuti Romero, tomará el testigo de algunos de los grandes capitanes del pasado. El reto es mayúsculo, pero Scaloni seguramente tiene la fe inquebrantable de que hará un gran trabajo. @mundiario
