De Afganistán a la Patagonia

Haití y Afganistan se han convertido en campos de muertos vivientes. La mitad de la isla que un día fue La Española, sufre los efectos de su naturaleza una vez más. Entre zombis, cadáveres y moribundos parece un milagro que ese país, en eterno terremoto, siga existiendo. Lo de Afganistán es diferente, es carne humana en el horno de los talibanes para rellenar varios capítulos de Homeland. El Estados Unidos de Joe Biden retira sus tropas y Europa hace lo propio. Invadieron para forzar -o algo parecido- una democracia y consiguieron nada. Todo igual o mucho peor. La estampida de afganos, difícil ver en la muchedumbre una mujer, es a ninguna parte. Sólo los privilegiados lograrán subir a un avión… Ver Más