¿De dónde viene la preferencia por la senectud para ocupar la Casa Blanca?

Para sentarse en el despacho oval –además de dinero, dinero, dinero y algo de carisma– la Constitución de Estados Unidos establece desde los tiempos de George Washington tres requisitos formales : ser ciudadano «natural» y no naturalizado; 14 años de residencia; y una edad mínima de 35 años. Cuando toca explicar en clase estas cuestiones, mis brillantes alumnos suelen preguntar si no debería también existir un tope máximo en cuanto a la senectud permisible para ocupar la Casa Blanca. Todos estos requisitos están vinculados a la paranoia de una república tan nueva como débil nacida de una guerra colonial. En los Estados Unidos de 1787, la esperanza de vida para un varón blanco (como todos y cada uno de los… Ver Más