La situación de Santiago Peña se ha agravado de forma drástica este viernes. La Fiscalía de Paraguay ha ordenado la detención del expresidente, horas después de que el Senado aprobara su destitución mediante un juicio político por mal desempeño de sus funciones. El procedimiento se enmarca en la investigación sobre el colapso de Ueno Bank, una entidad financiera que dejó a millones de clientes sin acceso a sus ahorros.
Según ha informado el diario paraguayo ABC Color, la orden fue dictada por un equipo de fiscales especializados en delitos económicos, anticorrupción y lavado de activos. La disposición establece que Peña permanezca detenido en su domicilio hasta que sea puesto a disposición del Ministerio Público.
La medida también afecta a Carlos Carvallo Spalding, antiguo presidente del Banco Central de Paraguay y nombrado durante el mandato de Peña. En su caso, la Fiscalía ordena que cumpla la detención en dependencias policiales.
El escándalo de Ueno Bank que ha acabado con su presidencia
El origen de la crisis está en la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central paraguayo. La entidad, que contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes en un país de poco más de seis millones de habitantes, sufrió un deterioro de su solvencia que obligó a las autoridades a activar un procedimiento de resolución.
La situación provocó el bloqueo de cuentas y tarjetas, dejando a numerosos ciudadanos sin acceso a su dinero. También puso bajo sospecha la gestión de los fondos públicos depositados en el banco, entre ellos recursos procedentes de organismos estatales y del sistema de pensiones.
Las acusaciones contra Peña apuntan a posibles conflictos de intereses y a su relación empresarial con el grupo propietario de la entidad. El exmandatario había declarado participaciones en Ueno Holding, que posteriormente vendió, y los denunciantes cuestionan también el papel de las autoridades reguladoras y las decisiones sobre los depósitos públicos.
Los legisladores que impulsaron el juicio político sostienen que el presidente pudo utilizar su influencia para favorecer al banco y permitir que se mantuvieran operaciones que comprometían fondos del Estado. Peña ha negado haber cometido irregularidades.
Destituido por unanimidad y sin inmunidad como expresidente
La orden de detención llega después de una jornada política histórica. Los 44 senadores presentes votaron a favor de destituir a Peña, que había presentado su renuncia el día anterior, aunque el Congreso no llegó a aceptarla.
La condena parlamentaria tiene consecuencias que van más allá de su salida del poder: al ser destituido mediante juicio político, Peña pierde el derecho a ocupar un escaño vitalicio en el Senado que la Constitución paraguaya reserva a los expresidentes elegidos democráticamente. Con ello, también pierde la inmunidad asociada a esa condición.
El vicepresidente Pedro Alliana ha asumido la presidencia y deberá completar el mandato hasta agosto de 2028. Mientras tanto, la investigación judicial continúa y podría afectar a otros responsables políticos y financieros.
La caída de Peña se ha convertido así en una de las mayores crisis institucionales de Paraguay en más de una década. El futuro del expresidente dependerá ahora de una investigación que busca determinar si existieron responsabilidades penales en el hundimiento de Ueno Bank. @mundiario
