El parte médico oficial de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ha confirmado los peores presagios sobre el estado físico de Raphinha tras el amistoso frente a Australia. Las resonancias magnéticas a las que fue sometido el atacante del FC Barcelona a primera hora de este miércoles ratificaron la existencia de un pequeño edema muscular localizado en la parte posterior del muslo derecho. La dolencia le obligó a abandonar el césped en el descanso del choque frente a los oceánicos, sellando su desconvocatoria inmediata del combinado sudamericano.
La resolución de la federación brasileña se conoció de madrugada mediante una nota informativa emitida a las 05:00 horas, donde se detalló la decisión técnica de liberar al futbolista de cara al segundo compromiso de la gira asiática, fijado para este sábado en territorio indio. El organismo optó por priorizar la recuperación física de su capitán en lugar de forzarle en una cita preparatoria, confirmando además que el seleccionador Carlo Ancelotti no llamará a ningún sustituto para ocupar su plaza en el bloque.
«Raphinha se sometió este miércoles a pruebas de imagen que revelaron un pequeño edema muscular en la parte posterior del muslo derecho. Por precaución y con el objetivo de lograr su pronta recuperación, el jugador será liberado de la selección brasileña. No se convocará a ningún otro atleta en su lugar para el partido amistoso contra la India», rezaba el comunicado oficial de la entidad deportiva, despejando cualquier atisbo de duda sobre su continuidad en la concentración.
La noticia provocó una reacción fulgurante en las oficinas de la Ciudad Condal. Tan pronto como el club conoció la retirada forzosa de su estrella durante el descanso del amistoso —en el que había firmado un gol de penalti para poner el 2-2 provisional—, los servicios médicos blaugranas establecieron comunicación directa con los galenos de la expedición verdeamarela para solicitar su repatriación urgente y monitorizar de primera mano el proceso de rehabilitación.
El regreso del astro de Porto Alegre a la disciplina barcelonista está previsto para las próximas horas. Entre este jueves y el viernes, en cuanto el vuelo transoceánico aterrice en el aeropuerto de El Prat, el jugador acudirá a las instalaciones de la Ciutat Esportiva Joan Gamper para someterse a una segunda batería de exploraciones con el equipo médico culé, con el propósito de contrastar el diagnóstico emitido en Oceanía y establecer el tiempo estimado de convalecencia.
Una zona de riesgo reincidente y la pesadilla del virus Fifa
La zona afectada representa un punto negro en el historial clínico del delantero, puesto que la parte posterior del muslo derecho le ha generado graves quebraderos de cabeza en el pasado reciente. Durante el curso anterior, el atacante brasileño llegó a perderse un total de veintiséis encuentros oficiales debido a diversas recaídas musculares en ese mismo sector, la inmensa mayoría de ellas desencadenadas mientras defendía la camiseta de su país.
El contratiempo trastoca los planes de Hansi Flick en un tramo neurálgico del calendario competitivo. El técnico germano ha encontrado en el brasileño a su delantero centro de referencia y a su pieza más letal de cara a puerta, como acreditan los catorce goles que acumula en su cuenta personal durante el presente ejercicio, ejerciendo un rol de liderazgo táctico insustituible por su capacidad de presionar en campo contrario y desatascar defensas cerradas.
La baja de Raphinha amplifica el malestar de la entidad catalana con las exigencias del calendario internacional. Con diecisiete futbolistas del primer equipo dispersos por los cinco continentes durante esta ventana de compromisos, el vestuario culé ya sufrió días atrás el retorno anticipado de Eric García desde la concentración de España, aquejado de un edema en la articulación de la rodilla que también mermó la rotación defensiva.
El objetivo prioritario del cuerpo técnico y los fisioterapeutas azulgranas consistirá en frenar la dolencia para evitar que el edema derive en una rotura fibrilar que alargue los plazos de inactividad a más de un mes. Con El Clásico del 25 de octubre asomando en el horizonte, la consigna en el vestuario blaugrana será evitar cualquier tipo de precipitación que comprometa la musculatura de su futbolista más determinante.
El FC Barcelona encara los días venideros pendiente de la evolución clínica de su atacante estandarte. La pronta detección de la molestia y el regreso pactado con la confederación brasileña aportan un resquicio de serenidad dentro del sobresalto, a la espera de que los exámenes médicos en la Ciudad Condal determinen si Raphinha puede estar disponible para liderar el ataque tras el parón de selecciones. @mundiario
