El estado físico de Carlos Alcaraz preocupa en el tramo clave de la temporada. Tras varios días de incertidumbre, se ha confirmado que el murciano sufre una afección en el tendón de la muñeca derecha que ha terminado afectando al cartílago, provocando inflamación y limitando sus movimientos.
El propio jugador ha sido prudente al valorar su situación. Lejos de asegurar su presencia en Roland Garros, ha dejado claro que no forzará su regreso si existe riesgo de agravar la lesión. Su prioridad es el largo plazo, consciente de que una recaída podría tener consecuencias mayores en su carrera.
Según los datos publicados por el diario Sport, la dolencia ha obligado a inmovilizar la muñeca y a frenar en seco su preparación. Alcaraz no podrá entrenar durante al menos diez días, siguiendo un tratamiento específico para reducir la inflamación. Esta pausa también le descarta prácticamente para el Masters 1000 de Roma, una cita clave en la gira de tierra.
Las próximas pruebas médicas serán determinantes para definir su calendario. Aunque Roland Garros no está totalmente descartado, el margen se estrecha y el tiempo juega en su contra. Todo dependerá de la evolución de una zona especialmente delicada para cualquier tenista.
El escenario obliga a la cautela. Alcaraz, uno de los grandes favoritos en tierra batida, se enfrenta ahora a una decisión crucial: arriesgar para competir o proteger su futuro. En este momento, la prudencia parece imponerse a la urgencia. @mundiario
