Djokovic remonta ante Vacherot en París y mantiene viva su opción a Turín

El Masters 1000 de París volvió a ser testigo de otra exhibición de resistencia competitiva protagonizada por Novak Djokovic. A sus 39 años y situado en el puesto undécimo del ranking mundial, el jugador serbio firmó una sufrida e impecable maniobra de supervivencia al levantar un set en contra frente a Valentin Vacherot para certificar su continuidad en el cuadro principal de la capital francesa.

El encuentro, resuelto con un marcador final de 6-7 (5), 7-5 y 6-1 tras dos horas y treinta y cinco minutos de máxima exigencia sobre la pista, dejó patente que la ambición del campeón balcánico permanece intacta. Su próximo escollo en la segunda ronda del torneo será el tenista japonés Rinky Hijikata, situado en el puesto 83 de la clasificación internacional.

El camino hacia la victoria no resultó en absoluto sencillo para el heptacampeón del certamen parisino. En su debut frente al reciente campeón del torneo de Basilea, el serbio atravesó serios apuros durante los compases iniciales, cediendo la primera manga en el desempate tras un pulso muy equilibrado de alternativas tácticas.

La situación se complicó aún más en el segundo parcial, donde Djokovic llegó a verse con una desventaja de rotura que amenazaba con finiquitar de forma prematura sus aspiraciones en tierras francesas.

Sin embargo, haciendo gala de su legendaria condición de estratega, supo contemporizar y esperar su oportunidad mientras el jugador monegasco comenzaba a acusar problemas físicos en su tobillo izquierdo.

El desgaste físico y la hoja de ruta hacia las ATP Finals

El punto de inflexión del partido llegó cuando Vacherot requirió asistencia médica y un vendaje de urgencia en el tobillo. A partir de ese momento, Djokovic incrementó la intensidad y sometió a su rival a un exigente desplazamiento lateral de lado a lado de la pista, buscando acelerar el desgaste físico del monegasco hasta quebrarle el servicio y adjudicarse el segundo set por 7-5.

Liberado de la presión inmediata y recuperando las mejores sensaciones de los grandes partidos, el balcánico desplegó un juego arrollador en la manga definitiva. Con dos quiebres incontestables y un dominio absoluto desde el fondo de la pista, el set final se convirtió en un trámite controlado que le otorgó el billete a la siguiente ronda con un contundente 6-1.

Más allá del triunfo inmediato, la victoria en París posee un valor estratégico decisivo en las aspiraciones del veterano tenista de cara a la recta final del curso. Encontrándose actualmente undécimo en la Race hacia las ATP Finals de Turín —cuyo corte provisional marca el joven español Rafa Jódar en la novena plaza—, el balcánico necesita alcanzar al menos las semifinales del torneo y aguardar una carambola de resultados.

De concretarse la machada, el serbio aseguraría su presencia matemática en unas finales donde buscaría sellar su decimonovena participación en las últimas dos décadas, un hito descomunal que refrenda su inagotable vigencia en la élite del deporte raqueta.

El circuito continúa examinando la resiliencia de un competidor nato que se niega a ceder un solo palmo de terreno sin dar la batalla hasta el último punto disponible. @mundiario