La figura estelar de Luka Doncic volvió a deslumbrar en el firmamento de la NBA con una actuación memorable de 53 puntos que condujo a los Lakers hacia un sufrido y necesario triunfo por 124-118 frente a los Portland Trail Blazers. Esta victoria permite mantener con vida al conjunto angelino dentro de la exigente fase de grupos de la NBA Cup, compensando el tropiezo encajado en el estreno de la competición.
El recital del esloveno tuvo su momento más icónico sobre la bocina del descanso, cuando convirtió una espectacular canasta desde tres cuartos de cancha que enloqueció a la grada. Más allá del impacto estético, la estadística confirmó la dimensión histórica de su partido: encadenó su séptimo encuentro consecutivo firmando al menos 35 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, igualando de este modo un registro legendario de Oscar Robertson.
Adicionalmente, el balcánico inscribió su nombre junto al de una de las grandes mitologías del franquismo amarillo al convertirse en el primer jugador de los Lakers desde Kobe Bryant capaz de encadenar cuatro partidos seguidos alcanzando o superando la barrera de los cuarenta puntos. Un dominio anotador absoluto que sostiene al equipo en este arranque de temporada, donde acumulan ocho victorias y dos derrotas.
El desarrollo del encuentro no resultó un camino de rosas para los locales, que llegaron a verse dieciseis puntos abajo en el electrónico durante el transcurso del segundo cuarto. La reacción angelina se gestó tras el paso por vestuarios, liderada por un descomunal Doncic que endosó veinte de sus puntos en un tercer cuarto frenético.
Un parcial de 17-0, que transformó el 61-68 adverso en un favorable 78-68, dinamitó el planteamiento defensivo de unos Blazers que, pese a la estelar resistencia mostrada hasta el bocinazo final, acabaron cediendo ante la jerarquía ofensiva del nuevo referente de la franquicia púrpura y oro.
El respaldo colectivo y la batalla en el Grupo C
En el apartado de acompañamiento ofensivo, Austin Reaves asumió galones con una aportación fundamental de 25 puntos, mientras que Walker Kessler dominó la pintura firmando un sólido doble-doble de 16 puntos y 12 rebotes para contrarrestar el entramado interior de los visitantes.
Por parte de los de Oregón, Deni Avdija rozó la perfección con 22 puntos, 9 rebotes y 11 asistencias, bien secundado por Damian Lillard con otros 22 tantos y el doble-doble de Donovan Clingan con 17 puntos y 11 capturas, frenando temporalmente el buen momento de un rival que contabiliza su segunda derrota del curso.
Con este balance competitivo, el panorama en el Grupo C del Oeste se mantiene al rojo vivo, con Golden State Warriors y San Antonio Spurs defendiendo su condición de invictos, lo que obligará a los Lakers a apurar todas sus opciones en las siguientes jornadas de la copa.
La consolidación de un bloque competitivo en torno al liderazgo de Doncic refuerza las aspiraciones de la entidad angelina en la lucha por los puestos de honor de la conferencia, ratificando el acierto de una apuesta deportiva llamada a marcar época.
La exigencia del calendario no da tregua, pero exhibiciones de esta magnitud reafirman la candidatura de los californianos a pelear por todos los títulos en juego bajo la batuta de su estelar exterior. @mundiario
