December 3, 2022 Imagen para móvil, amp y app Código móvil Take a closer look at the B-21 Raider — the world’s first sixth generation aircraft. This changes everything. #DefiningPossible #RiseoftheRaider pic.twitter.com/rZIINucOug— Northrop Grumman (@northropgrumman)
December 3, 2022 Código AMP Take a closer look at the B-21 Raider — the world’s first sixth generation aircraft. This changes everything. #DefiningPossible #RiseoftheRaider pic.twitter.com/rZIINucOug— Northrop Grumman (@northropgrumman)
December 3, 2022 Código APP Take a closer look at the B-21 Raider — the world’s first sixth generation aircraft. This changes everything. #DefiningPossible #RiseoftheRaider pic.twitter.com/rZIINucOug— Northrop Grumman (@northropgrumman)
December 3, 2022 «Lo volvemos a dejar claro a cualquier potencial enemigo: los riesgos y costes de una agresión son mucho mayores que cualquier beneficio», advirtió Austin con el telón de fondo del bombardero. Indetectable Lo que se pudo ver de la nave es que mantiene la forma de ala de murciélago, como su antecesor, el B-2, el bombardero ‘indetectable’ para la mayoría de radares y que, introducido en 1988, fue la última gran contribución de EE.UU. a este tipo de arsenal. La presentación del B-21 Raider -un bombardero que según el Pentágono tiene tecnología de «sexta generación»- supone el gran impulso para renovar una flota pequeña y anticuada por la propia dinámica militar desde la Segunda Guerra Mundial. Buena parte de los bombarderos que mantiene EE.UU. son los veteranos B-52 , desarrollados después de la conflagración mundial y que fueron diseñados como arma disuasoria durante la Guerra Fría. Capacitados para atacar con armas nucleares -aunque nunca lo han hecho-, están en servicio desde 1955. Estos bombarderos tienen una edad media de sesenta años y el Pentágono planea seguir usándolos hasta mediados de este siglo. EE.UU. también cuenta con 45 bombarderos B-1, con una edad media de 34 años, y 20 de los mencionados B-2, con edad media de 26 años. El plan del Pentágono es construir al menos un centenar de los B-21 Raider, que homenajean en su nombre a la Doolitle Raid, una redada aérea que en abril de 1942 respondió al bombardeo de Pearl Harbor por parte de Japón con una operación kamikaze contra objetivos japoneses. El coste del programa de los B-21 Raider es de unos 90.000 millones de dólares, con un coste medio por bombardero, por ahora, de casi 700 millones de dólares (se ha disparado desde su diseño original hace una década). El coste del programa de los B-21 Raider es de unos 90.000 millones de dólares, con un coste medio por bombardero, por ahora, de casi 700 millones de dólares De momento, hay seis prototipos en fase de construcción, como el que acaba de presentar el Pentágono. Las primeras pruebas de vuelo comenzarán el año que viene, con los trabajos ahora centrados en comprobar el funcionamiento de capacidades como su pintura anti-radar. Se espera que el B-21 Raider esté operativo para desarrollar misiones en 2026 o 2027. La mayor parte de la tecnología para evitar la detección, el punto más fuerte del bombardero, sigue bajo secreto: es la información que todos los rivales militares de EE.UU. querrían tener. .

