El Arsenal cumplió con lo que exigía el guion: ganar y meter presión. El equipo de Mikel Arteta se impuso por la mínima al Newcastle United y recuperó el liderato de la Premier League, a la espera de lo que haga el Manchester City.
El partido arrancó con intensidad y alternativas. El Newcastle avisó primero, pero fue Eberechi Eze quien rompió el equilibrio con un auténtico latigazo desde la frontal. Un gol que definió el choque antes del minuto diez y que condicionó todo lo que vino después.
A partir de ahí, el encuentro se movió entre el control y la tensión. El Arsenal no logró sentenciar, mientras el Newcastle buscaba espacios sin demasiada claridad. David Raya apareció cuando fue necesario para sostener la ventaja.
La segunda mitad trajo más problemas que soluciones para los Gunners. Las lesiones de piezas clave y la polémica acción en la que el portero rival evitó una ocasión manifiesta de gol sin ver la roja añadieron incertidumbre al desenlace.
En el tramo final, el Newcastle empujó, pero sin precisión. El Arsenal resistió con oficio y sumó tres puntos vitales en la carrera por el título. Ahora, la pelota está en el tejado del City, en una Premier que sigue al rojo vivo. @mundiario
