El Celta lleva su crisis a Europa y cae ante el Omonia

El Celta tampoco encontró refugio en Europa. El conjunto de Claudio Giráldez cayó por 1-0 ante el Omonia en Nicosia y trasladó a la Europa League los mismos problemas que arrastra desde el comienzo de La Liga: mucha dificultad para generar peligro, escasa pegada y una dependencia excesiva de Radu para mantenerse con vida.

Giráldez apostó por las rotaciones y formó con Pablo Durán, Jutglà y Driouech en ataque, mientras Hugo Burcio y Álvaro Núñez también tuvieron sitio en un once muy diferente al habitual. Sin embargo, el balón volvió a pertenecer más al Celta que las ocasiones, porque el Omonia encontró con mucha más facilidad la portería rival.

El primer aviso serio llegó a los nueve minutos. Ewandro buscó la escuadra desde el costado del área y Radu respondió con una gran mano. El Celta intentó instalarse en campo contrario mediante posesiones largas, pero movió el balón demasiado lejos de Fabiano y apenas consiguió romper la estructura defensiva chipriota.

El encuentro se complicó todavía más a medida que avanzó la primera parte. Duverne obligó de nuevo a intervenir a Radu con un potente disparo y Andreou también se encontró con el guardameta rumano. Miguel Román probó fortuna desde la frontal y Pablo Durán dispuso de alguna llegada, aunque el equipo celeste produjo demasiado poco para el dominio territorial que pretendía ejercer.

El descanso llegó con empate sin goles y con Radu como principal responsable de que el marcador siguiese intacto. El portero volvió a sostener a un Celta gris, incapaz de acelerar en los últimos metros y demasiado previsible cuando tenía que convertir la posesión en ocasiones claras.

Giráldez reaccionó pronto tras la reanudación. Swedberg y Hugo González sustituyeron a Jutglà y Driouech en el minuto 55 y el Omonia empezó a retroceder. Álvaro Núñez ganó protagonismo por la derecha e incluso rozó el gol con una volea tras un saque de esquina, pero el dominio visitante continuó sin encontrar premio.

El Celta creyó romper el partido en el minuto 70. Pablo Durán aprovechó un balón suelto dentro del área y batió a Fabiano, aunque la acción quedó anulada por un fuera de juego previo de Swedberg que confirmó el VAR. Giráldez volvió a mover el banquillo inmediatamente después con las entradas de Febas y Hugo Álvarez.

La mejor noticia de la noche fue el regreso de Borja Iglesias. El Panda entró en el minuto 77 después de superar sus problemas físicos y aportó presencia dentro del área en el tramo en el que el Celta más amenazó. Participó en dos llegadas peligrosas y estuvo cerca de encontrar el remate que necesitaba un equipo que sigue echando de menos un referente ofensivo.

Cuando parecía que el empate sería definitivo, llegó el golpe. Balkovec recibió abierto en la izquierda en el minuto 88 y soltó un zurdazo espectacular que sorprendió a Radu. El rumano alcanzó a tocar el balón, pero no pudo evitar que terminase entrando tras golpear en la madera. Un latigazo que castigó al Celta justo cuando atravesaba sus mejores minutos.

 

El equipo vigués buscó el empate a la desesperada, pero ya no encontró tiempo ni precisión. El 1-0 prolongó un comienzo de temporada preocupante: siete partidos oficiales y ninguna victoria. La Europa League tampoco sirvió para cambiar la dinámica y el próximo compromiso continental, ante la Juventus en Balaídos, aumenta todavía más la importancia de haber dejado escapar puntos en Nicosia. @mundiario